3 Razones para Apoyar a los Negocios MexicoAmericanos Durante el Coronavirus

Los Mexicanos somos muy solidarios en tiempos de crisis. Lo hemos demostrado una y otra vez durante temblores, huracanes y cualquier crisis que se hos ha atravezado en nuestro país.

Sin embargo esta solidaridad no se limita a aquellos que habitan el territorio Mexicano. A los Mexicanos que habitamos en el extranjero, nos gusta apoyar a los nuestros. Nos gusta contratar a otros Mexicanos y atender a negocios operados o cuyos propietarios son también Mexicanos o MexicoAmericanos. Es algo que nos une y que nos da orgullo cuando lo hacemos.

Photo by Mike Petrucci on Unsplash

El Coronavirus está teniendo un impacto en todos los negocios sin importar nacionalidad, raza o giro. Y nuestra comunidad se tiene que unir para soportar a los negocios pequeños y medianos que se verán particularmente afectados por la crisis. Todos los negocios son importantes, y si tienen la posibilidad, los invitamos a que apoyen a todos los negocios en su comunidad. Ahora bien, si quieren buscar razones para apoyar principalmente a los negocios de los Mexicanos y Mexicoamericanos en particular, aquí te damos tres razones por las que es una buena idea hacerlo:

1. Unir mas a nuestra comunidad.

¿Nunca te ha pasado que llegando a una tienda, restaurant o recibiendo a algún trabajador en tu casa, el saber que es Mexicano o de decendencia Mexicana, te da una confianza distinta? Aún si no es platicando el mismo idioma, el saber que nuestros orígenes se unen te hace sentir mejor de trabajar con o de comprale a ellos.

Ser amable con las personas Hispanas y MexicoAmericanas que en general han sido menospreciadas en este país, nos da un vínculo común de hermandad. Saber que, aún cuando hay personas que no nos dan nuestro debido lugar, hay otros que siempre estarán ahí para apoyarte, te de la confianza de seguir trabajando duro para salir adelante.

Photo by Phil Coffman on Unsplash

2. Ayudar acá, ayuda también allá.

Es muy sabido el impacto que tienen las remesas del extranjero en la economía Mexicana. La cantidad de Mexicanos que vivimos en el extranjero y que apoyamos a nuestras familias de vuelta en México es muy grande y tiene un impacto importante en la microeconomía de nuestro país de origen.

Nuestras familias son muy unidas y a los que estamos lejos nos gusta contribuir con los que a lo mejor son menos afortunados o no tienen el accesso a lo que tenemos acá. Así que cuando contratas con una compañía de algún Mexicano o MexicoAmericano, es muy probable que una parte del dinero que estás pagando termine en México apoyando a su familia directa o extendida.

Photo by Alistair MacRobert on Unsplash

3. Unidad y representación.

La comunidad Hispana en general y la de Mexicanos en particular, aquí en los Estados Unidos, nos debemos apoyar para ganar voz e impacto en este país. Como minoría, históricamente hemos sido relegados y menospreciados, aún cuando tenemos un gran impacto en lo económico y en lo político. Ya sea pagando impuestos o dando nuestro voto, por mucho que algunos políticos no lo quieran aceptar, tenemos nuestro peso.

Como múchas cosas en Estados Unidos, para mal o para bien, el poder económico significa también poder de influencia. Al apoyar a los negocios MexicoAmericanos, nos da una mayor posibilidad como comunidad de influir en las grandes decisiones del país.

Photo by Element5 Digital on Unsplash

Nuestra Aportación en Página Mexa.

Así pues, los invitamos a que apoyemos a los negocios de Mexicanos y MexicoAmericanos acá en Estados Unidos. Y para aportar nuestro granito de arena, te estamos invitando a que, si tienes un negocio aquí en Estados Unidos, lo listes en nuestro directorio sin ningún costo. Dale click abajo y llena la forma para que podamos incluirlo.

También hemos puesto algunos consejos para ayudar a tu negocio a sobrevivir la crisis del Coronavirus en este artículo.

Si tu no tienes negocio, pero conoces a otros que sí lo tienen, mándales el link para que se unan. Entre mas nos apoyemos, mas salimos ganando todos.

Creciendo en Estados Unidos, Lejos de la Familia

Muchos mexicanos que vivimos en Estados Unidos estamos separados de nuestras familias por diversas circunstancias. La más común es la deportación, la segunda es la inmigración en sí. Pero por cualquier número de razones el punto es que de ambos lados de la frontera se encuentran niños creciendo sin sus padres y padres extrañando a sus hijos. Hoy les quiero hablar de mi experiencia creciendo separada de mi familia esperando y alguien se identifique o quiera compartir la suya.

Photo by filipovsky on Unsplash

Nací en Pharr, Texas, una ciudad que limita con Reynosa Tamaulipas, la ciudad en la que reside mi familia, y donde felizmente pasé los primeros cinco años de mi vida, así como veranos y vacaciones escolares desde los seis a los dieciocho años.

Mi vida comienza a complicarse cuando mis padres decidieron que mi madre iba a dar a luz en los Estados Unidos. Su plan todo el tiempo fue que yo me fuera a vivir a México por el resto de mi vida, pero que tuviera la oportunidad de regresar a EU sin problema si así lo quisiera. Lamentablemente las cosas cambian. Fui criada en México aprendiendo a leer y escribir en español por parte de mi padre, quien se aseguró de que supiera que no importaba lo que sucediera, o si nací o no en Estados Unidos, primero que nada era Mexicana. En ese momento no entendía por qué era tan importante para mí recordarlo hasta que, en un cierto día mi madre me informó que me iba a mudar y que comenzaría a asistir a la escuela en Weslaco.

Una vez más, estaba confundida, no entendía por qué tenía que salir de mi casa, por qué no podía ir a la escuela con mi hermana, pero a la edad de cinco años no hay mucho que puedas hacer contra las decisiones de tus padres. Todavía recuerdo el día en que mi madre guardó mi ropa y mis juguetes y los tiró en la camioneta. Fue extraño ver todas las cosas que eran importantes para mi arrojadas descuidadamente en bolsas, me dolió. A la mañana siguiente, mi familia y yo tomamos la misma camioneta y nos dirigimos hacia Weslaco, Texas.

Había cruzado el Puente Internacional Pharr-Reynosa muchas veces antes, pero esta vez fue diferente. Las coloridas mariposas en tonos de naranja, verde y azul que decoran el frente de la estructura de concreto, las mismas que una vez encontré lindas y divertidas, parecían mirarme como burlándose de mi miseria. Sus ojos brillantes ya no eran divertidos, sino amenazantes. Durante casi una hora sollocé silenciosamente, asustada de la vida que me esperaba al otro lado de ese puente, asustada de lo desconocido, de una vida que no quería.

Acostumbrarme a Weslaco no fue fácil. Todo era tan diferente. No había niños corriendo en la calle jugando “los colores” o fútbol. De repente me sentí tan sola y encerrada. Pero no duró mucho, ya que solo una semana y media más tarde me inscribieron en pre-kinder. La escuela realmente no ayudó, me encontraba sentada sola la mayor parte del tiempo porque no podía hablar inglés, escuchaba a los niños reír y hablar sobre cosas que no podía entender y me sentía tan perdida. Las únicas personas con las que podía hablar eran las señoras de la cafetería durante el desayuno, e incluso ellas parecían desinteresadas. A medida que me sumergía en mi nuevo entorno, me acostumbré a luchar para seguir instrucciones simples, me acostumbré a que me llamaran “the mexican girl”, me acostumbré a ser diferente.

Photo by Arwan Sutanto on Unsplash

Durante muchos años tuve que vivir con una mamá de medio tiempo y viendo a mi papá y a mi hermana solo los domingos. Era como saber que tenía una familia propia pero aún así sentirme huérfana. La Pascua era muy difícil para mí porque todos vestían a su familia de cierto color y hacían juegos familia contra familia pero yo siempre estaba sola. Era la chicle de mi tía y mi primo. Mis compañeros en la escuela pensaban que yo no tenía papá porque nunca asistía a las asambleas o shows escolares. Por mucho tiempo odié a mis papás los culpe por mi soledad los culpe por la manera en la que todos me veían cuando ninguno de mis padres me acompañaba a la escuela, con lástima. Cuando mi tía me decía gorda o me decía tonta y no tenía quien me defendiera me preguntaba porque se deshicieron de mi. Yo entendía que me habían mandado a EU por mi bien pero mi educación y el idioma no eran importantes para mí, yo solo quería estar con mi familia yo ya no quería estar sola.

Pero el tiempo pasa, haces amigos, cambias de escuela y todo se acomoda. En tres años estaba hablando Inglés y me acostumbré a pasar más tiempo jugando adentro. Para los 12 años ya no veía mi vida en otra parte que no fuera EU. Y aún seguía sintiendo ansiedad cuando mis papás se regresaban a Reynosa los domingos por la noche, pero ya no me vomitaba como cuando estaba chiquita. Estaba sola en mi casa pero en la escuela tenía con quien platicar, todas mi amigas hablaban español y mi mejor amiga era de Veracruz así que ella sabía lo que era ser “the mexican girl.”

Para los 16 estaba agradecida por la decisión de mis padres. Yo veía como batallaban para pagar la universidad de mi hermana y los gastos de la casa y pensaba “conmigo no tienen ese problema porque no tienen que pagar nada.” Aparte, crecí siendo muy independiente porque no los tuve conmigo constantemente, así que mientras otros necesitaban que los ayudaran en todo, yo solo hacia las cosas que me parecían adecuadas. Creo que el estar alejada de ellos me hizo apreciar el tiempo juntos más. Yo veo que mi hermana tiene muchos rencores pero yo solo trato de recordar lo mejor de mi infancia.

Conforme fui creciendo me di cuenta que para ellos también tuvo que ser difícil dejar a su hija menor ir, que ellos también se han de haber sentido culpables cuando no podían asistir a algo. Aprendí que los padres solo intentan hacer lo mejor que pueden y aunque se equivoquen no es mal intencionado.

Photo by Jeniffer Araújo on Unsplash

Cuando pienso en mi niñez la mayoría de mis recuerdos son felices. Nunca me hicieron sentir menos, yo era la que veía las cosas así. Mis papás me facilitaron mucho las cosas con la decisión de mandarme a EU y ahora me es claro. Creo que es fascinante cómo nuestra perspectiva cambia con la edad. Ahora que soy una adulta me siento mal por haber culpado a mis padres por separarme de la familia y sé que me perdí de mucho pero también viví mucho con ellos, tuve lo mejor de los dos mundos. Hay veces que todavía digo “todo hubiera sido diferente si hubiera vivido con mi familia”… y quizás sí, pero al final del día amo la persona que soy ahora y ella no existiría si no hubiera vivido la vida que viví.

¿Tienen alguna historia similar creciendo en los Estados Unidos? Díganos en los comentarios abajo.

Cinco Cosas Que, Según Mi Familia, Me Hacen Gringa

Si algo tenemos los Mexicanos es orgullo, y aunque hallamos nacido en Estados Unidos nadie nos va a decir que no somos bien Mexicanos. Aunque eso no quiere decir que nuestros familiares no trataran de hacernos pensar lo contrario. A todos en algún momento nos han llamado pochos, o hasta gringos, cuando visitamos a la familia en México.

Yo crecí en México así que admito siempre me he sentido súper Mexicana, pero resulta que mi familia y amigos tenían otras opiniones. Les pregunté a mis amigos y familiares si yo hacia algo que les hiciera pensar “wow Gaby si es gringa” y las siguientes son cinco cosas que, según ellos, me hacen ver muy americana:

Photo by katstokes_ on Unsplash

Mi forma de vestir

La primera es mi forma de vestir. Yo también e notado que la mayoría de las mujeres, especialmente de mi edad, visten diferente para salir. Casi siempre la veo en jeans y maquilladas, muy tapadas. A mi me encanta estar cómoda y odio tener calor, así que no hay día que no me encuentren en shorts de mezclilla y una playera sin chiste. De vez en cuando sí me arreglo, porque amo el maquillaje y la ropa, pero solo en situaciones que lo ameriten. Las apariencias no son lo más importante para mi, pero estar a gusto si.

Cómo saludo

No me gusta saludar. Todos sabemos que México es de esos países que no conocen el espacio personal y todos te saludan de abrazo y beso. En Monterrey esto es todavía más común, pero a mi no me gusta. En mi defensa sí saludo, y no soy una arrogante, es solo que soy muy fan del contacto físico, porque tengo trastorno obsesivo compulsivo. Aparte si lo piensan es muy raro abrazar y besar a personas que aveces son unos extraños.

Photo by Obi Onyeador on Unsplash

Mi sinceridad

Tratar a la gente por igual. Mi mamá antes se moría de la pena conmigo, porque aunque use el usted y no insulte a las personas, si tengo una tendencia a decir lo que pienso frente a quien sea. Normalmente yo veo que cuando personas mayores están presentes la gente mide muchos sus palabras para no ser juzgados, yo no lo puedo hacer. Siempre digo incoherencia tras incoherencia y trato a todos por igual con el mismo respeto, porque al final del día todos somo humanos y lo merecemos. Y de hecho, aunque mi mamá lo odie, la mayoría de la personas me agradecen ser tan sincera y se divierten mucho con las cosas que digo, así que no veo porque cambiar.

No pido permiso

Nunca he pedido permiso. Esta vino de mi mejor amiga que es de Chiapas. Ella dijo que le sorprende que ni de chavita le pidiera permiso a mis papás. Hace ya varios años soy una adulta así que pedir permiso no viene al caso. Pero yo ni de niña pedía permiso y eso es muy raro en una casa latina. En mi defensa crecí siendo muy independiente y muy consciente porque mis papás me dejaron con mi tía desde los 5 años, esa va a ser otra historia. Cuando no tienes a una persona constantemente cuidándote aprendes a valerte por ti misma y a tomar decisiones, así que el hecho de pedir opiniones siempre me fue muy bizarro. Pero que no cunda el pánico porque de todos mis hermanos fui la que menos problemas dio y soy la más centrada la que más medita sus decisiones.

Mi manejo del estrés

La última también viene de mi amiga, y es el hecho que las cosas oficiales como papeleo del trabajo o la escuela no me estresan. La verdad creo que tiene mucho que ver con lo que ya mencioné, el hecho que estoy acostumbrada a hacer las cosas sola. He visto que mi hermana hace todo su papeleo con tiempo y tiene que juntar mil cosas. Yo hago cosa por cosa y muchas veces dejo todo a último momento porque se que lo voy a hacer de cualquier manera. No es algo que me haga sentir presionada de ninguna forma, aunque sí tiendo a ser medio relajada porque hay cosas más importantes en que pensar.

Photo by mintchipdesigns on Pixabay

Esta es mi lista de 5 cosas que, según mi familia, me hacen algo gringa. ¿Pero estoy más interesada en que es lo que opina su familia de ustedes, o que cosas hacen que los dejan de a seis? Dime en los comentarios. Y recuerden todos somos tan Mexicanos de cualquier manera.

Los Estereotipos más Comunes Acerca de los Mexicanos

Por Rocio Monroy

Cuando escuchamos a personas de otros países hablar acerca de los mexicanos, siempre es la misma descripción; morenos, chaparritos, con sombrero y botas. Las burlas de nuestro acento cuando tratamos de hablar inglés tampoco pueden faltar. Quizás sea nuestra nobleza o el hecho que nos gusta ser amigos de todas las personas que conocemos, pero por alguna razón a los extranjeros les gusta vernos de una manera diferente a ellos.

Source: Unsplash

Con el pasar de los años, los estereotipos acerca de los mexicanos se han comercializado en disfraces de Halloween o para ser usados en nuestra contra en asuntos políticos. Pero, ¿cuáles son estos estereotipos?

Los Mexicanos son Mujeriegos

En muchas películas los hombres mexicanos son mostrados como hombres mujeriegos que conquistan a múltiples mujeres con su acento y una sonrisa Colgate. El hecho de que se le de esa imagen a los hombres, da a entender que los mexicanos no son personas estables o capaces de vivir en un hogar y formar una familia, lo cual es una gran mentira, ya que para muchos mexicanos lo más importante es su familia.

Source: Unsplash

Los Mexicanos son Flojos

Hace algunos años en un canal británico al mexicano se le describió como flojo e incapaz de crear algo innovador. Varios mexicanos se ofendieron y de inmediato alzaron la voz ante tal difamación. Tal vez esto se debe a la situación del país México, pero esto no necesariamente describe que tan trabajador es un mexicano. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) México lidera la lista mundial de más horas trabajadas al año, por encima de Japón, Corea y Estados Unidos.

Source: Unsplash

Solo nos Ponemos Sombreros y Botas

En México hay una gran variedad de trajes típicos, algo de lo cual nos sentimos muy orgullosos. No obstante, esto no significa que nos vestimos con un traje típico para realizar nuestras actividades diarias. Aun así, cuando se muestra una imagen de los mexicanos, la primera que se muestra es la de una persona con botas y sombrero.  

Source: Unsplash

En tiempos de la Revolución Mexicana la mayoría de los hombres usaban un gran sombrero en el cabeza acompañado de botas con punta. En la actualidad, la gente aún no puede quitarse esa imagen de la cabeza y se niegan a aceptar que los mexicanos nos vestimos con todo tipo de vestimentas de moda.

Carecemos de una Buena Educación

Desafortunadamente, una gran cantidad de mexicanos que han emigrado a los Estados Unidos de manera ilegal e incluso en algunas ocasiones de manera legal, no pueden encontrar el trabajo de sus sueños, o simplemente no son contratados de acuerdo a sus estudios. Esto les obliga a muchos a aceptar trabajos de limpieza o jardinería.

Source: Unsplash

Muchas generaciones han sobrevivido de esa manera, y aunque esto debería ser admirado, ha sucedido lo opuesto. Muchas personas piensan que los únicos trabajos que los mexicanos son capaces de hacer son los que no requieren estudios y, por consiguiente, se ha creado el estereotipo de que los mexicanos no son muy inteligentes. Tal es el caso, que recientemente en YouTube se hizo viral un video donde Emily Austen, una ex comentarista de deportes en Fox dijo que no tenía idea de que las chicas mexicanas fueran inteligentes, como si en realidad el hecho de que una persona mexicana se pudiera graduar de la universidad fuera imposible.

Sólo Comemos Tacos

En Estados Unidos hay una gran confusión acerca de la comida autentica mexicana. Hay quienes juran que Taco Bell es comida mexicana. No muchos conocen la gran variedad de platillos que existen por todo el país. Y además no reconocen que no solo comemos tacos en México. Aunque la tortilla es el ingrediente principal de muchos platillos deliciosos, hay muchos otros que son hechos sin maíz y aun así son 100% mexicanos.

Source: Unsplash

Tal vez nunca podremos poner a un lado los estereotipos que se han creado con el pasar de los años. Pero lo que si podemos hacer es hacer todo lo que esta en nuestro poder pasar salir adelante en este país, porque no hay mejor manera de demostrar lo que realmente podemos lograr que con ejemplo. Demostrémosle al mundo que los mexicanos pueden conquistar al mundo como cualquier otra persona.

¿Con qué otros estereotipos te has topado viviendo aquí en Estados Unidos? Platícanos en los comentarios abajo.

Mi Sentimiento de Culpa por Vivir en Estados Unidos

Siempre he escuchado hablar de la culpa que sienten las personas que dejan a sus familias atrás para buscar más oportunidades en Estados Unidos. Yo no deje a mi familia por voluntad propia así que estando más joven no me percataba de lo horrible que era ese sentimiento de culpa, pero conforme ha pasado el tiempo me he dado cuenta que es algo angustiante y doloroso.

Photo by emirsaldierna on Unsplash

Yo viví con mi familia en Reynosa,Tamaulipas hasta cumplir cinco años, a esa edad mis padres me mandaron a vivir con mi tia en Texas. Durante las vacaciones volvía a México con mi familia y todo era mágico hasta que llegaba el día en el que tenía que regresar. Recuerdo sentirme desconsolada y abandonada, era tan intenso que me daban ataques de ansiedad cada que tenía que volver. Y así fue mi vida hasta que cumplí como catorce años. A esa edad sales con tus amigos tienes actividades extracurriculares en la escuela que te entretienen y ya no sientes la necesidad de estar siempre con tu familia. Pero justo cuando pensé que todo había pasado mi papá se enfermó de cáncer y mi mundo dio un giro, tenía diecisiete años más o menos así que ya tenía más conciencia de lo que esto significaba.

Quería pasar cada segundo posible con mi papá y de ahí fue que nació este sentimiento de culpa, el dolor que sentía antes al dejar a mi familia cambió y se hizo más fuerte. Cuando era pequeña el dolor era un dolor egoísta, solo porque yo necesitaba a mis padres y los quería conmigo, pero el dolor que sentía ahora era por no poder estar ahí para ellos apoyándolos, ayudando a cuidar a mi papá como lo hacía mi hermana. Mi papá falleció un mes después de mi graduación de la high school, yo no estuve ahí. Nunca he sido de las personas que vive con arrepentimientos, la vida es lo que es y todos tomamos decisiones para bien o para mal, pero el no estar ahí cuando falleció ha sido la culpa más grande que he sentido jamás. La tristeza de no haberle podido decir cuánto lo amo una vez más me sigue torturando hasta el día de hoy.

Desde ese día me aferré a estar con la familia que me queda, pero no siempre es fácil. Aunque soy bastante emocional también soy muy razonable y yo sabía que sería más fácil estudiar la universidad en Estados Unidos. Sería más fácil obtener ayuda financiera para que mi mamá no tuviera que preocuparse por nada. Mi idea era terminar y regresar a México, pero las cosas cambian. Mi hermana se casó y tuvo dos hijos y yo me tardé más de lo pensado en terminar. Aparte, sales de la universidad y tienes que empezar a pagar deudas estudiantiles, y me empecé a sentir atada.

Photo by crisscerda on Unsplash

El pasar tiempo en México se empezó a volver más difícil y con eso incrementó el sentimiento de culpabilidad. Culpabilidad por no pasar mucho tiempo con los niños, por no poder ayudarle más a mi hermana, por sentir que mi mamá tiene que estar viajando mucho. Y ese sentimiento empeora cada vez que mi hermana me dice que se siente sola o cuando mi sobrino me pregunta cuando voy a jugar con él. Pero también pienso, si dejo todo y me voy no voy a encontrar un trabajo que me pague lo suficiente para pagar mis deudas y tendría que vivir con mi hermana dependiendo de ella y no quisiera incomodar a nadie. Quiero ganar bien para ayudar a mi mamá para quizá ayudar a mi hermano que trabaja mucho y gana poco, tengo culpa de ser una carga y no alguien útil.

Una gran culpa también es el hecho de no visitar la tumba de mi papá, mi hermana vive en Monterrey y yo en Estados Unidos así que mi mamá va y viene de un lado a otro y siento que hemos abandonado a mi papá en Reynosa y no puedo con eso. Muchos dirán que mis culpas se pueden resolver fácilmente o con el tiempo, y estoy de acuerdo, pero mi historia es una de muchas.

Cuando pensé en esto pensé en los hijos ciudadanos de inmigrantes deportados que quizá visitan a sus padres pero luego los tienen que dejar porque sus vidas están hechas en otro país, y porque si los quieren ayudar es más conveniente hacerlo desde Estados Unidos. El dolor de saber que quieres estar ahí para ellos físicamente pero para ayudarlos tienes que dejarlos es muy fuerte. Y cada que pienso en el hecho de que yo puedo ir y venir me siento culpable por quejarme sabiendo que hay personas que llevan años sin ver a sus seres queridos o visitar sus hogares. También pienso en todos esos padres que toman la decisión de dejar a sus hijos por darles un mejor futuro, los juzgamos porque vemos el dolor de los niños pero ahora entiendo el dolor tan grande que tienen que estar pasando los padres.

Creo que los seres humanos por naturaleza sentimos que nunca estamos haciendo lo suficiente pero en realidad ¿qué es lo suficiente? No podemos estar en todo aunque así lo quisiéramos, muchas veces la culpa nos hace creer que estamos mal pero al final del día no hay nada que no requiera algo de sacrificio. Pero también entiendo que lidiar con esa culpa es difícil. Ahora que soy mayor, recuerdo que mi papá me llamaba todas las noches sin falta para preguntar como me fue y para darme la bendición. De niña no lo meditaba mucho, era solo una costumbre. Pero hoy empiezo a ver que mi papá buscaba su propia manera de aliviar su culpa, quería que yo supiera que me amaba que estaba ahí cuando lo necesitara, y no sé si le funciono pero a mi me hacía muy feliz.

No sé exactamente como aliviar este sentimiento en todos ustedes, si es que lo tienen, porque todos somos diferentes. Pero creo que el método de mi papá era muy bueno, ahora en día es más fácil comunicarse, es más sencillo conversar con personas que están en otras partes del mundo. Lo importante es hacerle sentir a nuestros familiares que los amamos que no los hemos olvidado, creo que nos fijamos mucho en lo material que olvidamos lo importante que es el afecto. Y el saber que no les estamos dando amor es lo que más pesa.

Espero y este año puedan todos pasar más tiempo con sus seres queridos. Pero si no es así, espero que por lo menos puedan hacerles sentir que los aman, qué aún a distancia están juntos. Yo por mi parte intentaré estar más presente cuando me llama mi familia, y trataré de dejar ir lo que ya no puedo cambiar. Espero y también encuentren la solución a esa pena porque necesitamos un mundo más feliz y lleno de amor.

Lee Estos Consejos Antes de Viajar a México Durante la Época Decembrina

Las fiestas de Diciembre son muy especiales para nosotros los Mexicanos que vivimos en el extranjero. Esta es una época que muchos ocupamos para poder viajar a México a pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo (y, por supuesto, las posadas) con nuestros seres queridos. Sin embargo, por la misma cantidad de viajeros que entran y salen del país, es importante prepararnos para tener un viaje libre de sorpresas y conflictos.

Photo by JESHOOTS.COM on Unsplash

No, no estamos hablando de las discusiones en la mesa con tus tíos y tías que no ves en años. Lo primero es tener un viaje sin contratiempos que nos permita llegar a nuestro destino, cargando con nuestro equipaje completo y aquellos regalos que llevamos para los nuestros. Para esto, la Secretaría de Gobernación y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) nos dan algunos consejos que aquí compartimos con ustedes:

Tu Equipaje Personal

De acuerdo al SAT, estos son los artículos que pueden formar parte de tu equipaje personal:

  1. Ropa, calzado y artículos de aseo y belleza
  2. Laptop, Teléfono Celular, GPS y Reproductor de Musica Personal
  3. Cámara fotográfica y/o de video
  4. Juguetes de colección y/o consola de videojuegos
  5. Artículos para bebe como cuna, carreola, andadera.
  6. Equipo deportivo personal o cañas de pesca
  7. Libros, revistas, CDs, DVDs y documentos impresos
  8. Un binocular y un telescopio
  9. Medicamentos de uso personal, aparato para medir presión arterial o glucosa
  10. Andaderas, sillas de ruedas, muletas, bastones
  11. Artículos para campamento
  12. Juego de herramientas de mano

Mas información esta disponible aquí.

La Franquicia Fiscal

Franquicia fiscal es la mercancía adicional a tu equipaje que puedes ingresar a México sin pagar impuestos (con la excepción de bebidas alcoholicas, tabacos y combustible automotriz – salvo que venga en el tanque del vehículo). Es decir, es el valor de otros artículos que traes contigo, por ejemplo, para regalar, y que puedes introducir al país sin pagar impuestos. Esta cantidad depende de cómo entras al país:

Si entras por via terrestre: el monto máximo normalmente es de USD$300, pero durante la temporada Decembrina (del 1 de Noviembre al 8 de Enero, más específicamente) se incrementa a USD$500.

Si llegas a México por vía marítima o aérea, entonces la cantidad máxima es de USD$500 todo el año.

Es importante aclarar que los montos arriba descritos son por persona y, si viajas en familia en el mismo medio de transporte, estos montos se pueden acumular.

Toma en cuenta que para poder demostrar el valor de esta mercancía, necesitarás presentar los comprobantes de pago de la misma. Y, si el monto excede los límites, siempre puedes pagar el impuesto correspondiente ahí mismo en la aduana.

¿Viajas en Auto?

Toma en cuenta que si llevas un vehículo extranjero a México vas a necesitar un permiso de importación temporal que puedes tramitar en cualquier Consulado Mexicano.

Si llegaras a tener algun problema de corrupción en tu entrada, sabe que puedes denunciarlo al programa Paísano a través de su app (para Google o Apple), al teléfono (55) 8852-2222 o al correo denuncias@sat.gob.mx

Prepárate para tu viaje a México y disfruta de los tuyos. Felices Fiestas!

No Todo lo que se Dice del Migrante Mexicano es Cierto

Por Rocio Monroy

Sabias que hay aproximadamente 11,793,976 de mexicanos por todo el continente americano, 103,814 mexicanos en Europa y 11,180 mexicanos en Asia. Aun así, por alguna razón, al mexicano se le ha pintado la imagen de que su único objetivo es cruzar el borde de los Estados Unidos para invadir esa nación.

Photo by Kelsey Knight on Unsplash

Ahora más que nunca se escuchan los gritos de desprecio hacia los mexicanos, ya sea por que la gente piensa que la mayoría de los mexicanos viven ilegalmente en los Estados Unidos o porque piensan que, aunque viven legalmente en este país viven de manera gratuita gracias a los programas del gobierno.

Gage Skidmore from Peoria, AZ, United States of America [CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)]

Pero, ¿qué hay de cierto de todo esto?

La Frontera

La razón por la que existe una gran población mexicana en el sur de los Estados Unidos no es porque los mexicanos estemos invadiendo este país, sino porque una gran parte de esta población ya estaba de este lado de la frontera, ya que varios estados del sur solían ser parte del territorio mexicano.

México, después de la batalla de independencia que nos liberó del imperio Español, se encontraba en crisis económica, confusión y miedo. Mientras que Estados Unidos era un país con una economía floreciente. La invasión estadounidense a México no ocurrió de la noche a la mañana, todo empezó desde 1809, y finalmente después de la batalla entre Estados Unidos y México, en el 2 de febrero de 1848 se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, por el que México “vendió” la mitad de su territorio a Estados Unidos.”

Varios mexicanos no han llegado en masas o en caravanas para tomar el territorio estadounidense, ellos ya han estado aquí por varios años.

Impuestos

El mito de que todo los ilegales viven del gobierno, es solo una forma de desacreditar a los inmigrantes que trabajan duro, además de que sufren de abuso en los trabajos, ya que no se les ofrece un pago justo, tampoco gozan de los beneficios que deberían tener como contribuidores a la economía de este país.

“Cada temporada de declaración fiscal, millones de inmigrantes indocumentados presentan sus impuestos ante el gobierno federal, pese a que podrían evitarlo fácilmente y no hacerlo.

Los trabajadores inmigrantes no autorizados y sus empleadores aportaron 13,000 millones de dólares en impuestos de nómina en 2010.”

Photo by NeONBRAND on Unsplash

Ya sea porque esperan algún día poder convertirse en ciudadanos americanos y quieren presentar todos sus papeles en orden o porque simplemente son personas honestas que no quieren abusar del país que les ha brindado un hogar. Varios mexicanos, cumplen con la ley, incluso después, de haber cruzado el borde ilegalmente.

Si nos pusiéramos a preguntar las razones por las que varios de estos mexicanos decidieron emigrar a los Estados Unidos, tendríamos una gran variedad de respuestas. El mundo no es solo de color blanco y negro, además de que cruzar el borde ilegalmente no es un delito grave y en algunas ocasiones se puede obtener un perdón, de tal manera no se debería catalogar a los mexicanos como abusadores y delincuentes.  

Si necesitas más información para obtener un perdón haz clic en este link: https://www.uscis.gov/es/formularios/i-212

Photo by Felix Koutchinski on Unsplash

Aunque hay quienes viven ilegalmente en los Estados Unidos, ellos se aseguran de no cometer otro delito, cumplen con pagar impuestos, viven honestamente y evitan pedir ayuda gubernamental. Estos son ciudadanos modelos, que aprecian la oportunidad de vivir en Estados Unidos.

¿Todos los ilegales deberían ser deportados de la misma manera?

Photo by Ferdinand Stöhr on Unsplash

Desafortunadamente, los justos pagan por pecadores. Y las personas que han cometido crímenes o que abusan del sistema gubernamental, les han dado mala fama a todos los inmigrantes. Sin embargo, cada persona debería de tener derecho de presentar su caso ante un jurado para determinar cuánto ha contribuido a este país, en lugar de ser deportados sin poder tener un juicio adecuando.

Como seres humanos todos deberíamos ser tratados con dignidad y respeto. Especialmente si la única razón de vivir en este país es para buscar una mejor vida. No perdamos la humanidad y veamos estas situaciones con compasión. Los mexicanos somos luchadores y solo necesitamos una oportunidad para poder demostrarles a todos que somos capaces de aportar grandes cosas a este país de la misma forma que cualquier ciudadano americano.

Los Efectos de la Migración en Nuestra Salud

Recuerdo cuando llegue a los Estados Unidos con mi familia. Todo era nuevo para nosotros. No sabíamos el idioma y no teníamos familia quien nos ayudará. Dejamos las comodidades de nuestro país para llegar a un lugar desconocido. En México, conocíamos a nuestros vecinos, nuestra comunidad, sabíamos dónde obtener ayuda y dónde obtener lo que necesitábamos. Si estábamos enfermos sabíamos cómo funcionaba el sistema para obtener algún tipo de atención médica.

Photo by Online Marketing on Unsplash

Para mi familia, esto no fue el caso al emigrar. Mi familia tuvo que aprender cómo sobrevivir. Tuvimos que encontrar un apartamento y luego encontrar trabajo de inmediato para poder vivir. Había tantas cosas que no sabíamos cómo hacer que produjo mucho estrés en nuestra familia. Mirando hacia atrás, puedo decir que no tuvimos la mejor salud posible ya que hubo estrés, falta de ejercicio, falta de alimentación saludable y, por supuesto, una montaña rusa de emociones. Es decir, que la inmigración si tuvo un gran afecto en nuestra salud.

ACCESO A LA SALUD MÉDICA

Se dice que tener mejor atención médica mejora la salud de los ciudadanos de un país. En México, los planes de salud públicos y privados vienen con sus propios médicos, farmacias, médicos y centros de salud. Parte del enfoque de México para la cobertura de salud universal fue la introducción del programa Seguro Popular hace más de diez años. Seguro Popular brinda a los mexicanos desempleados y pobres acceso a servicios de salud preventivos, como pruebas de detección de diabetes y vacunas, así como tratamiento para enfermedades crónicas y graves.

Todo esto es para decir que la mayoría de las personas en nuestro país de origen tienen acceso a la atención médica con cobertura de salud universal. En comparación con los Estados Unidos, dónde el desafío es mayor y los precios de la atención médica son más altos. Debido a esto, como inmigrantes cuando no tenemos acceso a la atención médica, no podemos ir al médico como deberíamos. Es posible que esperemos muchos meses o años antes de ir por un chequeo. En nuestras mentes, estamos en modo de supervivencia. Como individuos y como familia, estamos enfocados en sobrevivir y la atención médica no siempre es nuestra prioridad.

Photo by Ali Yahya on Unsplash

NUESTRO AMBIENTE

Es evidente que nuestro entorno cambia una vez que llegamos a este país. Esto incluye nuestro entorno en nuestra familia, en la escuela y en el trabajo. Nuestro ambiente puede tener un gran impacto en nuestra salud. Como inmigrantes, es posible que tengamos que trabajar largas horas cada día por siete días a la semana. Esto es especialmente cierto para los nuevos inmigrantes. El hecho de estar en situaciones nuevas puede hacernos sentir más estrés. Incluso, esto puede llevar a algunas personas a fumar y beber en exceso, lo que afecta nuestra salud. En el caso de nuestros hijos, muchos comienzan asistir a escuelas donde las alimentaciones no son tan saludables. Si aún no son activos, es posible que no participen en actividades al aire libre que pueden hacer que tengan menos actividad física y los lleve a la obesidad.

Photo by Gift Habeshaw on Unsplash

NUESTROS HABITOS ALIMENTARIOS

Muchos inmigrantes pueden decir que sus hábitos alimenticios fueron mucho mejores en su país. Cuando nos unimos a nuestra nueva sociedad, puede ser muy diferente. La comida es diferente no solo en cómo se cocina, sino en cómo se cultiva y se prepara. En nuestro país, es posible que hayamos comido alimentos cultivados orgánicamente. No comíamos porciones demasiadas y consumían más frutas y verduras. Cuando llegamos por primera vez, comer bien a veces no es tan fácil. Obtenemos lo que podemos y no siempre son buenos alimentos como frutas y verduras. En algunas situaciones, donde ambos padres trabajan, los niños tienden comer más comida rápida (fast food). A través del tiempo, los malos hábitos alimenticios tienden tener un precedente y nos pueden llevar a la obesidad y a tener otros problemas de salud.

Photo by Thomas Habr on Unsplash

NUESTRAS COMUNIDADES

Otra cosa importante es cómo la sociedad nos recibe como inmigrantes. ¿Las actitudes de nuestra comunidad hacia nosotros son positivas o negativas? ¿Es que algunos de nosotros experimentamos racismo y discriminación? Cuando nuestra nueva comunidad no nos acepta, esto puede hacer establecerse más difícil y que establezcamos nuevas relaciones. Además, esto puede tener un fuerte efecto en nuestro bienestar emocional. Como mexicanos, queremos sentirnos seguros en nuestras comunidades. Queremos poder conocer a nuestros vecinos y tener amigos en quienes confiar. Inicialmente, cuando no tenemos eso, tendemos estar aislados cuando llegamos. Esto puede hacernos sentir algunos síntomas de depresión. Si creemos que esto es normal y cómo debería ser, entonces continuaremos de manera aislada aún más en nuestras propias comunidades.

Photo by Nina Strehl on Unsplash

CONCLUSIÓN

Hay muchas cosas que dejamos atrás cuando emigramos. No solo abandonamos nuestros países, sino que también dejamos a nuestras familias, trabajos y amigos. Además, dejamos nuestros recursos y nuestra capacidad de actuar en situaciones cotidianas o de importancia en nuestras vidas. Hay muchos desafíos que son parte de emigrar a un nuevo país. Estos desafíos pueden afectar nuestra salud, pero si tenemos conciencia no necesitan dictar nuestras vidas. Podemos tener control de nuestra salud incluso como inmigrantes. Esta nueva sociedad nos ha ofrecido un lugar para vivir, por lo que debemos aprovecharla. Podemos lograr encontrar recursos e integrarnos en los valores de este país. Hacer esto puede ayudar a cambiar nuestra salud, incluyendo la de nuestros hijos, para una vida mejor.

Para más información lea el siguiente artículo académico:

https://academic.oup.com/gerontologist/article/59/2/205/5151354

A ti, ¿Cómo te afectó en tu salud cuando te mudaste a este país? Cuéntanos en los comentarios abajo.

Tips para Superar el Odio Alimentado por la Política

¿Qué hace cuando es un inmigrante en un país que enfrenta agitación y odio que no solo recibe apoyo sino que también es alimentado por la política? ¿Cómo superas los muchos insultos lanzados en tu camino solo porque miras o hablas de manera diferente?

Photo by Maria Oswalt on Unsplash

Con la confusión que se está extendiendo en los Estados Unidos por el debate sobre la inmigración, este es un problema que afecta a la vida de los inmigrantes a diario. Ya sea que haya nacido en los Estados Unidos de padres inmigrantes o que haya venido a este país como muchos antes que usted, para darle una vida mejor a su familia, la negatividad que se desprenden incluso de aquellos que deberían estar por encima del reproche, puede tener un efecto negativo a el bienestar general de uno. Aquí hay algunas ideas para superar el caos que se está desarrollando en muchas áreas del país.

No Cedas a las Masas

Photo by Bryce Barker on Unsplash

La primera cosa a recordar cuando se enfrenta al odio que se está extendiendo en los Estados Unidos es nunca rendirse ante las masas. Con cada vez más casos de agresiones verbales y disputas, es fácil dejarse llevar por la corriente. Mantener la distancia de tales temas acalorados es difícil de hacer pero es lo mejor. Si bien esto no significa que debas esperar y dejar que alguien sea abusado o asaltado, sí significa que si te arrojan palabras no las justifiques con una discusión. Discutir con aquellos que ya están alimentados por este fuego es como arrojarle gas encima. La mejor solución para los ataques verbales es alejarse de la llama.

Alejarse del Fuego

Photo by Mitch Lensink on Unsplash

Alejarse de los ataques verbales es como echar agua a la mezcla y dejar que la situación se enfríe. Si bien puede sentir la necesidad de arremeter y corregir los conceptos erróneos que sus atacantes le están lanzando, esto solo les dará una justificación falsa. Su argumento les dará una excusa para continuar en su mentalidad. Alejarse y no ceder a su deseo de provocar otro incidente donde puedan manipular las circunstancias y arrojar una sombra oscura sobre el tema de la inmigración, coloca esa sombra directamente sobre sus hombros. Después de todo, la mayoría de los ataques verbales que se están lanzando en este momento se basan en historias a medias y políticos que intentan establecerse en las elecciones de 2020. Cuando estos políticos permiten que sus sentimientos personales ocupen la primera fila en sus posiciones políticas, los hechos no son importantes y las victorias personales se perciben como lo mejor para el país. No podemos esperar que los que nos rodean busquen la verdad de la situación si aquellos que tienen el poder de hacer cambios no la buscan primero.

Mantente Orgulloso de Quién Eres

Photo by Jorge Aguilar on Unsplash

Si bien es fácil dejarse llevar por el drama que se desarrolla en este país y dejarse deprimir por el estado de la nación, siempre debe recordar quién es usted y sentirse orgulloso de su herencia. Estados Unidos es un país construido por inmigrantes. Nuestros antepasados ​​se sintieron orgullosos de quiénes eran y forjaron a este país para escapar de la represión de aquellos que les quitarían su libertad. Lo mismo es verdad hoy. Ya sea que haya nacido en los Estados Unidos o haya migrado aquí, debe estar orgulloso de quién es y de dónde es, y que nadie le quite sus logros en función de su herencia racial.

Photo by Katie Moum on Unsplash

Todos deberíamos estar juntos como vecinos, amigos y familiares. Aunque nuestras raíces pueden provenir de diferentes lugares, todos somos humanos luchando por lo mismo, para mantener a nuestras familias y encontrar la felicidad en el caos que es el mundo. 
¿Te has enfrentado a alguna situación donde tengas que mantener la calma para evitar un altercado? Platícanos en los comentarios abajo.

La imagen de los mexicanos en Estados Unidos

Por Rocio Monroy

¿Cómo describirías a un mexicano físicamente?

Photo by Gilbert Beltran on Unsplash

Aunque el mexicano puede venir en muchos colores y tamaños, parece que la típica imagen del mexicano en el extranjero es la de chaparrito, moreno, con bigote y sombrero. Pero no solo eso, ya sea por discriminación, racismo o clasismo, el mexicano es denominado por algunos como ignorante y analfabeta.

Pero, ¿cómo es en realidad un mexicano?

Photo by Ivan Cervantes on Unsplash

Es cierto que muchos mexicanos han emigrado a los Estados Unidos sin ningún tipo de educación, sin embargo, el ingenio mexicano les ha ayudado a abrirse puertas y crear oportunidades.

El mexicano es trabajador y siempre está dispuesto a brindar una mano amiga.

Desafortunadamente, estas características no parecen ser suficientemente buenas para que seamos recibidos con los brazos abiertos en el país de las oportunidades, ya que en lugar de que esto sea visto como una ventaja, es visto como una amenaza.

¿Cómo podemos luchar contra los estereotipos?

Photo by Matteo Paganelli on Unsplash

Ser moreno no tiene nada de malo, eso es seguro. Lo malo es asumir que toda persona que es morena es mexicana e ilegal. Y, por consiguiente, de acuerdo a muchos americanos, los mexicanos roban trabajos, quieren implantar su cultura en su país y hacer el español el idioma nacional.

Algo que se está convirtiendo más y más común en estos días, es el famoso, Go Back Where you Came from! (¡Regresa de donde viniste!)

Photo by Jose Moreno on Unsplash

A veces es difícil mostrar cuanto valemos a las personas que están cegadas con odio, especialmente cuando el líder de la nación es el que promueve estos argumentos discriminatorios.

No obstante, no tienes por qué demostrarle nada a nadie. Tal vez sea muy difícil de creer para muchos, pero los mexicanos contribuyen demasiado en los Estados Unidos, ya sea creando trabajos, pagando impuestos o enriqueciendo este país con nuestra cultura.

Enorgullécete de ti mismo

Photo by Ronny Sison on Unsplash

Muchas personas que empezaron como limpiadores de casas o jardineros, ahora tienen su propio negocio de limpieza o jardinería, brindándoles nuevas oportunidades de trabajo a sus paisanos. Y, aunque en la televisión y películas les guste retratar al mexicano como empleado doméstico o agricultor con un acento bien marcado, en realidad los mexicanos también están bien presentes en los campos ocupacionales de las empresas como gerentes, ingenieros, abogados, médicos y mucho más.

Cualquiera que sea tu profesión, enorgullécete de ganarte el pan de cada día de manera honrada y con el sudor de tu frente.

Nunca te avergüences de tu color de piel

Photo by Joseph Gonzalez on Unsplash

Tal vez seas güerito y de ojos verdes y cuando la gente se entera de que eres de México se queden con el ojo cuadrado. Tal vez seas un morenazo de fuego y a nadie le sorprenda saber que no naciste en los Estados Unidos. Pero cualquiera que sea tu situación, nunca te avergüences de tu aspecto físico. Todos somos diferentes, y eso de ninguna manera es algo de lo que te deberías de avergonzar.

Paséate por las calles luciendo tu bronceado natural, recuerda que hay muchas personas que pagan miles de dólares para lucir tostaditos. Eso ya es algo que se nos ha dado a los mexicanos gratuitamente.

Photo by Austin Distel on Unsplash

No pongas atención a las críticas ni a los estereotipos. Simplemente sé el mejor en cualquier cosa que hagas. La única forma de cambiar la opinión de la gente acerca de los emigrantes es viviendo una vida honrada y siendo exitoso.