Conoce los Orígenes de el Día de la Candelaria

Ha llegado un día muy esperado por muchos, bueno por aquellos que no sacaron el niño dios en la rosca del día de reyes, el día de la Candelaria. El día de la Candelaria se festeja el 2 de febrero. Durante este día se celebra la purificación de la virgen y aquellos que pusieron un nacimiento visten al el niño Dios y lo llevan a la iglesia a ser bendecido. Esta fecha es muy conocida por ser el día de los tamales, ya que a las personas que les tocó el niño Dios el 6 de enero, en la rosca, deben organizar una tamaliza. ¿Pero cuál es la razón por la cual comemos tamales ese día y de dónde se origina el día de la Candelaria?

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La virgen solía ser la protagonista de esta festividad ya que, según antropólogos, el 2 de febrero se cumplían exactamente cuarenta días después de el nacimiento de Jesús, por lo cual en esta fecha, ya cumplida su cuarentena, la virgen acudió a la iglesia para ser purificada y dar gracias a Dios por la llegada de Jesús. Es dicho que María llevó candelas a la iglesia en este día para ser bendecidas y por muchos años esa fue la tradición, la gente acudía tal cual María para agradecer a Dios por la luz que Jesús trajo a la humanidad. 

En México, según el historiador Arturo Cardoso, el festejo del día de la Candelaria deriba de la combinación entre la cultura prehispánica, católica y judía y ha sido alterado con el tiempo. El 80% de los mexicanos somos católicos y sabemos que todos estos festejos llevan una gran influencia de esta religión y la cultura que va con ella. Pero el día de la Candelaria cuenta principalmente con la influencia judía. En la cultura judía se encuentra el libro de Vaikrá, en el cual se indica que las mujeres a los cuarenta días de dar a luz tienen que asistir a la iglesia a purificarse y dar gracias con una paloma, la paloma con el tiempo se convirtió en candela y de ahí nace el día de la Candelaria.

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De la influencia prehispánica llega la tradición de comer tamales. El 2 de febrero marcaba el inicio de la temporada de siembra en México. En este día se llevaba a bendecir el maíz que se sembraria como tributo a los dioses Chachitlicuetl y Tláloc. En la época del virreinato y con la evangelización de los pueblos indígenas estas tradiciones se juntaron y la costumbre de bendecir el maíz cambió a comer tamales. 

Hoy en día el día de la Candelaria se celebra de dos formas: la primera es con una procesión que se acompaña con música y pirotecnia que sirve para venerar a la virgen. La segunda consiste en que los creyentes acuden a la iglesia a presentar a sus niños Dios a ser bendecidos. Los niños deben de ir vestidos en distintos y vistosos atuendos. Después de la misa invitan a los vecinos a asistir a sus casas a degustar de unos deliciosos tamales, ofrecidos comúnmente por las personas que el 6 de enero sacaron a él niño en la rosca.

El día de la Candelaria es un día lleno de fe y buena comida que los Mexicanos nunca dejaran morir. 

Mezclando mis Tradiciones Navideñas Mexicanas con las Americanas

A finales de noviembre todos empezamos a decorar para navidad y a hacer nuestras compras y preparativos. Pero también comienzan nuestras tradiciones navideñas. En mi caso como crecí en México, y todos los días festivos los pasaba allá, lo primero era el nacimiento. Mi mamá ponía una mesa como de metro y medio por tres metros en la terraza que se cubría con un mantel navideño y paixtle antes de colocar el pesebre y las demás figuras.

Otra de mis tradiciones favoritas era ir a la iglesia de la colonia a ver las pastorelas. Nunca he sido de esas personas que van mucho a la iglesia pero sí disfrutaba mucho de ese día y aprendí mucho de esas presentaciones. También amaba hacer tamales con toda mi familia, y cuando digo toda es toda – mi papá, hermanos, y tío incluidos. No soy muy tamalera pero si me gusta mucho hacerlos porque es divertido pararte alrededor de la mesa a contar chismes con tu familia y aparte me encantaba robarme el relleno cuando nadie me veía.

Hacer bolsitas de dulces para las posadas fue algo que hicimos tradición cuando fuimos creciendo, al principio solo mi mamá las hacía pero después empezó un nuevo sistema en el cual cada quien tenía dos o tres dulces que echar y nos las íbamos pasando. Ahora en día el círculo ya se hizo más grande con mi cuñada y mis sobrinos y es más divertido así, siempre estamos diciéndole de cosas a quien se equivoca. 

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Pero con el paso de los años, y mi aceptación de mi nacionalidad estadounidense, fui aprendiendo de ciertas tradiciones americanas que algún día soñé incorporar en mi casa. El problema es que a mis veintiséis años yo aún no tengo mi propia familia. Pero que no cunda el pánico, mi hermana si tiene dos hijos y han sido mis cómplices de juegos en esta últimas navidades.

Para empezar tuve que incorporar todo poco a poco porque mi familia no tenía idea de porque quería hacer ciertas cosas o de que se trataban, pero hasta ahorita he incorporado tres tradiciones a nuestras fiestas. La primera fue hornear y decorar galletas. La verdad en la familia soy la única repostera así que de niña nunca hacíamos cosas así. Esto es algo que me divierte mucho y aparte mi sobrino siempre quiere regalarlas a sus amigos, aunque nos queden feas creo que esta es mi tradición favorita.

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La siguiente es la favorita de mi sobrino especialmente si escoge algo con su personaje favorito, y es la tradición de armar una casita de jengibre. El mayor siempre escoge la casita que vamos a armar y nos reparte la parte que nos toca decorar a cada quien. Es padre para los niños porque no les damos dirección alguna solo ponemos los dulces en medio de la mesa y que cada quien haga lo que quiere, siempre terminamos con una casa loca con colores diferentes y hasta partes quebradas por el bebé de dos años.

La nueva tradición que integramos este año fue la de un calendario de adviento. La verdad esta fue muy inesperada porque nunca había tenido ganas de hacer algo así de niña, al contrario de las tradiciones anteriores. Pero al ver lo divertido que fue para los niños decorar la casita solo pensé que algo interactivo sería bueno. Aparte un calendario de adviento va creando suspenso y emoción día a día. Al principio pensamos en hacer uno nosotras mismas pero tener a niños chiquitos en la casa ya era caótico así que mejor compramos uno en Walmart y lo llenamos con un rompecabezas de Toy Story y hasta ahorita mi sobrino de cuatro años sigue interesado.

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Es algo muy bonito mantener vivas nuestras tradiciones Mexicanas pero también lo es integrar tradiciones nuevas, especialmente cuando son muy aptas para los niños de la casa. Aparte, como mi familia siempre ha vivido en México, se siente padre ser la persona que les presenta todas esta cosas nuevas.

Espero y ustedes también estén mezclando sus navidades porque lo bueno de tener dos nacionalidades, técnicamente, es que tenemos más de donde escoger. 

Platícanos cómo mezclas tus tradiciones en los comentarios abajo.

Consejos para Mantener Vivo el Amor por los Alimentos Mexicanos

Ser un inmigrante que vive en los Estados Unidos, una de las cosas que una persona más echa de menos son los alimentos de México. Si bien hay cada vez más restaurantes que cocinan alimentos tradicionales de México, a menudo son difíciles de encontrar y muchas veces se pasan por alto para encontrar soluciones más rápidas a la vuelta de la esquina. Entonces, nosotros como padres, ¿cómo enseñamos a nuestros hijos a enamorarse de los alimentos de México, si no se encuentran fácilmente en nuestro nuevo país? Aquí hay algunos consejos para mantener vivo este amor por los alimentos mexicanos mientras vive en los Estados Unidos. 

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Cocinar Con Ellos en Casa

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Cocinar comidas en casa es una excelente manera de enseñar a los niños el amor por cualquier cocina. En nuestra casa, todos mis hijos se unen para preparar la cena casi todas las noches. Si bien los horarios están ocupados y a menudo es más fácil comer algo en uno de los lugares de comida rápida en la calle, nos encanta cocinar juntos y disfrutar de comidas familiares. Enseñar a los niños a preparar las comidas tradicionales con las que creciste les proporcionará recuerdos amorosos del tiempo que pasaste en la cocina con ellos. Esto aumentará el amor de esta comida como alimentos reconfortantes y que disfrutarán durante toda su vida, incluso cuando los estén cocinando ellos mismos. A mis chicas les gusta especialmente hacer tortillas caseras, lo que significa que generalmente no quieren comer las que podemos comprar en la tienda. A mis hijos les encanta cocinar con mamá porque es la única vez del día que reciben toda mi atención y ninguno de mis trabajos es una distracción. 

Compra Ingredientes Tradicionales

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Otra forma de aumentar el amor de un niño por la comida mexicana es mediante la compra de ingredientes tradicionales. Encontrar los ingredientes adecuados para darle a sus comidas caseras un sabor auténtico puede ser un desafío, especialmente si vive en una ciudad pequeña como nosotros, pero definitivamente vale la pena el tiempo extra para encontrar los sabores exactos del hogar. La ciudad en la que vivimos no tiene muchas tiendas, para empezar, hay muchas menos que contienen los ingredientes necesarios para algunas de las comidas que amamos. Viajamos una hora y media para encontrar un mercado que tenga los chiles y la carne a los que estamos acostumbrados y que abastezcamos hasta nuestro próximo viaje. El viaje lo convierte en una excursión familiar encantadora y los alimentos que creamos son aún más preciosos por el trabajo que hacemos para encontrar los ingredientes necesarios. 

Comer en Familia

Mientras cocinamos con nuestros hijos y elegimos los ingredientes que le dan a esta comida un sabor auténtico, ambos son grandes pasos para crear un amor por la comida mexicana, la parte que hace que estos alimentos sean más atractivos es comerlos juntos como una familia. De aquí viene el verdadero amor por la cocina, el placer que da de comerla juntos. En nuestra casa, esto se hace todas las noches. Ya sea que cenamos en la mesa de comedor formal o en la sala de estar viendo una película, cenamos juntos. Este es nuestro momento para estar juntos lejos del caos de la escuela, el trabajo, los teléfonos y todas las pequeñas distracciones de la vida. 

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No importa lo que esté sirviendo, ya sea pozole o tamales, comprarlo juntos, crear la comida juntos y, finalmente, comerlo juntos en familia ayudará a que esta sea la comida más querida de tus hijos ¿Qué haces para alimentar el amor de tu hijo por la comida mexicana? Comparta sus ideas con nosotros y permítanos aprender de sus experiencias también. 

Añorando los Tamales de mi Tierra

Por Rocio Monroy

Hay muchas cosas que recordar de México. Ciertamente es un país lleno de costumbres y tradiciones, entre ellas el día de la Candelaria. No solo significa que los carnavales están a punto de comenzar, sino que también la producción de tamales aumenta al doble. Sin embargo, para nosotros que vivimos del otro lado del border podría no ser un día de celebración, sino más bien un día de nostalgia.

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Ahora que vivimos en un país con leyes y reglas diferentes, el señor de los tamales es simplemente una leyenda urbana. Ya no podemos despertarnos a las siete de la mañana para corretear a ese señor con su carrito lleno de delicateses. En su lugar, tenemos que conformarnos con tamales congelados que se encuentran en el supermercado. Los cuales, por supuesto, no saben para nada a lo que estamos acostumbrados.

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Esto nos hace pensar que comer tamales en el “gabacho” es realmente un privilegio. Si alguien de nuestro círculo de amigos sabe preparar tamales, lo atesoramos como si fuera oro. De lo contrario, nos vemos obligados a comer tamales calientitos y frescos solo cuando vamos a un restaurante “mexicano” donde te sirven un tamal con todo tipo de condimentos e ingredientes extras que son completamente innecesarios, tales como crema, queso, carne molida y pico de gallo. Estos tamales no solo nos cuestan un ojo de la cara, sino que también no tienen ese sabor tan especial que nos alegra el alma. 

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Es difícil, sin lugar a duda, preservar nuestras costumbres cuando nunca aprendimos a cocinar como nuestras madres o cuando no podemos igualar ese sazón de la abuela. Aun así , no debemos darnos por vencidos, ya que de lo contrario nuestras tradiciones o costumbres se perderán tarde o temprano.

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La práctica hace al maestro

En México hay cientos de recetas para hacer tamales. Los tamales rojos son más populares en la parte del norte, mientras que, en el centro del país los preferidos son los verdes. En el sur, existen los famosos tamales oaxaqueños.

No importa cuál sea tu preferido, busca la receta en Internet y comienza a practicar lo antes posible. Tal vez, los primeros que hagas no serán los mejores, pero con el tiempo te convertirás en un master en el arte del tamal.

Aquí hay un link con diferentes recetas de tamales, que te podrían ayudar a comenzar.

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No pierdes nada con intentarlo

Organiza tu propia fiesta del día de la Candelaria. Muchas veces no celebramos los días festivos de nuestro país porque nuestra familia no esta con nosotros. Sin embargo, a veces es buena idea celebrar con nuestros amigos mas cercanos, incluso si no son mexicanos. Esta seria una buena oportunidad para introducir la cultura mexicana a otras personas, para que conozcan un poco mas de México y lo amen tanto como tú. 

Cada año será mejor

Tal vez sea difícil comenzar tus propias tradiciones, especialmente cuando en la tierra que te vio nacer se siguen haciendo las cosas exactamente como el día en que te fuiste. Pero no pienses que estas cambiando las reglas del juego y estas dejando tu vida pasada atrás. El comenzar tus propias tradiciones te ayudará a mantener a nuestro querido México en tu corazón.

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El tamal es amado por muchos, tiene un sabor especial e inigualable. Vale la pena aprender como cocinarlos para que les enseñemos a las nuevas generaciones de que está hecho México. No solo de hermosas playas, ciudades y gente, sino también de platillos únicos que alegran los corazones.