Batallando el Prejuicio de “La Tia Solterona”

La mayoría de nosotros tenemos esa tía que nunca se a casado, la solterona que todos tachan de borracha e irresponsable. Lo que nunca imaginamos es que muchas de nosotras nos convertiríamos en esa tía, por lo menos yo nunca lo pensé. Este año voy a cumplir 27 años, y en esos 27 años nunca e tenido una relación, y si soy completamente honesta no es algo que me haga falta. Pero aunque yo esté feliz así, mi familia no lo esta.

Photo brookelark on Unsplash

Las mujeres, especialmente la latinas, siempre hemos tenido la presión de la sociedad y de nuestras familias de seguir un plan previamente estipulado, por quién sabe quién, en el que una tiene que encontrar pareja a cierta edad, casarse a cierta edad, y tener hijos a cierta edad. Muchas de nosotras nos lo hemos tomado tan a pecho que dejamos a un lado nuestra identidad, se nos olvida que tenemos sueños e intereses propios porque cada año que pasa “se nos está acabando el tiempo.

Yo solía ser de las personas que tenía todo un plan. Para los 28 ya estaría teniendo a mi primer hijo después de 3 años de matrimonio, y pues no. Cada que cumplía años y seguía sola me estresaba pensando en lo horrible que iba a ser llegar sola a todos los eventos. Después decía “¿que estaré haciendo mal? De seguro es por gorda o porque no soy muy sumisa. Como yo no soy bonita como mi hermana.” Habían esas personas que me decían “es que tienes que ser menos brusca no digas todo lo que se te ocurre, deja de salir de la casa desarreglada” y me preguntaba si estaba mal tener mi propia manera de pensar y ser honesta y dar mis opiniones.

Habían esas personas que me decían “es que tienes que ser menos brusca no digas todo lo que se te ocurre, deja de salir de la casa desarreglada”

Pero a los 17 años pasó algo que me hizo ver que yo no era el problema. Estaba en mi clase de francés y un amigo estaba jugando con mi mejor amiga entonces ella le dijo “aish! porque siempre son así conmigo y a Gaby no le dicen nada” a lo que él contestó “Gaby nos intimida, porque es de las que sí saben lo que quiere.” Con esa frase me di cuenta que el problema era que la gente no estaba lista para aceptar que hay mujeres de personalidad fuerte, saber lo que quieres y hablar abiertamente de ello no es algo negativo pero sí inesperado porque nos educan para ser sumisas y aceptar todo. Yo nunca hice nada para intimidar a nadie solo decía lo que quería cuando quería, pero eso los asustaba.

Desde ese día empecé a escuchar lo positivo que la gente decía de mí: que era inteligente, chistosa, algunos hasta decían que era bonita. Admito que cuando cumplí 22 años y seguía sola volví a caer en la idea de que estaba haciendo algo mal, pero luego empecé a salir a citas y había veces que decían “wow, tu quieres hacer muchas cosas y pláticas muy padre” y después me dejaban de hablar. Me di cuenta que era intimidante para ciertas personas estar con alguien que no tiene planes de casarse o tener hijos o depender de nadie.

Photo by micheile on Unsplash

Ahora en día hay más y más mujeres que son independientes que están más enfocadas en tener una carrera, en estudiar, en ser emprendedoras y siento que son un gran ejemplo para muchas niñas y adolescentes. Pero aún así siguen habiendo personas que juzgan a esas mujeres, que las presionan para que busquen pareja y que tengan hijos “porque luego te vas a morir sola.” Y si no quieren pareja e hijos aseguran que algo está mal con ellas o que son lesbianas, como si eso fuera impedimento para tener una familia.

Hace algunas semana fui a la premier de Mujercitas y salí de la sala muy feliz, no solo porque la película habla de la hermandad y de seguir tus sueños, pero porque demuestra que las mujeres somos seres independientes con gustos diferentes y sueños diferentes que no son menos válidos unos que otros. Cada una de las hermanas sabía el camino que quería recorrer y así lo hicieron. Meg soñaba con formar una familia y tener una vida tranquila mientras que Jo quería ser una gran escritora y valerse por sí misma.

“Hay mujeres que quieren casarse y formar una familia, hay otras que quizá solo quieren hijos pero no casarse, hay mujeres que quieren tener su propio negocio y ser empresarias, y hay mujeres que quieren viajar por el mundo sin dar explicaciones a nadie.”

La vida real es así, hay mujeres que quieren casarse y formar una familia, hay otras que quizá solo quieren hijos pero no casarse, hay mujeres que quieren tener su propio negocio y ser empresarias, y hay mujeres que quieren viajar por el mundo sin dar explicaciones a nadie. Y todas somos importantes, todas tenemos el derecho a seguir el rumbo que queremos sin ser criticadas. Las amas de casa no son más tontas que las demás, y las profesionistas no son más frías y cortantes. Tampoco es imposible lograr un balance entre tu profesión y tu familia y no deberían las mujeres sentirse obligadas a elegir una cosa o la otra.

Tampoco deberíamos de sentirnos presionadas por lograr nuestras metas en los tiempos de alguien más. Si nos vamos a casar algún día es porque vamos a conocer a alguien que valga la pena. No tenemos que conformarnos con algo que no queremos. Y si inicias una carrera y te tardas en llegar a tu meta no quiere decir que fracasaste y que tienes que dejarlo ir.

A lo mejor algunos van a tener problemas con este artículo, pero siento que son cosas que tenemos que tener presentes. Aparte quiero que las mujeres entiendan que tienen opciones que sus sueños valen la pena. Y para las tías solteronas este 14 de febrero enfoquemos en nosotras, en ser mejores mujeres en crecer como personas. Salgan al cine,vayan a cenar, dense un regalo. Entiendan que no es necesario que alguien más las ame para sentirse amadas, empecemos por amarnos a nosotras mismas.