¿Conoces la Historia y Cultura de los Xicanos?

Entre la confusión del sonido de la X y la CH, el despojo de las tierras y la violenta discriminación de finales de los años 50’s y la década de los 60, surgió XICANOS, una palabra con sed de identidad que dio paso al alumbramiento de una cultura y orgullo que, con el tiempo, dignificaría a una comunidad: Los Chicanos.

Jim Winstead, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

De un día a otro, los mexicanos se convirtieron en extranjeros en su propia tierra debido al Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848 entre México y los Estados Unidos. El gobierno mexicano cedió lo que actualmente conocemos como Arizona, California, Nevada, Nuevo México, Utah, Wyoming y parte de Colorado. Fueron aproximadamente 80 mil mexicanos los que habitaban el territorio perdido, un 20% de la población mexicana de aquellos tiempos. A pesar de la abrupta delimitación de las fronteras, sus pobladores se adaptaron al cambio dinámico de su entorno. Pocas personas decidieron conservar su ciudadanía mexicana con la creencia de que sus derechos civiles serían protegidos, y a finales del siglo 19, la mayoría de ellos perdieron sus tierras por despojo o fraude, enfrentándose a la discriminación y la explotación, factores determinantes en el surgimiento del Movimiento Chicano durante los años sesenta.

Al Chicano nunca le ofrecieron opciones para forjar los sueños de hijos y nietos. Los Chicanos tuvieron que zurcir y remendar sus intereses a lo largo de una historia de lucha. Las raíces se afianzaron a SU tierra a través de la comida, colores, su cultura, música y folklore. Floreció poco a poco un acento distinto, el Spanglish, robusteció a un nuevo grupo étnico y minoritario: los Mexicoamericanos o chicanos, los de aquí y de allá. Una mezcla cultural que enfrenta el incesante combate: adoptar confusamente sus raíces, y mantener el respeto por sus derechos civiles.

El espíritu de los Chicanos ha generado a través de los años una creciente conciencia de la importancia de la cultura y el deseo de exaltara nuevos enfoques artísticos e intelectuales. 

En la literatura Chicana, se han obtenido grandes reconocimientos en Estados Unidos e internacionalmente, como el caso de Gloria Anzaldúa, Nash Candelaria, Norma Cantú, Ana Castillo, Rigoberto Celez, Sandra Cisneros, Alicia Gaspar de Alba, Rolando Hinojosa, Cherrie Moraga, Stella Pope Duarte, Richard Rodriguez, Jimmy Santiago Baca, Luis Alberto Urrea y Helena Maria Viramontes. Hoy día no existe una editorial académica importante en Estados Unidos que no haya publicado por lo menos un libro acerca de la experiencia chicana —desde Harvard hasta Stanford.

Paralelamente, los artistas plásticos han tomado los muros de sus vecindarios para transmitir a través de su arte la lucha chicana. Muros transformados con colores vibrantes, plasmando la historia y la experiencia chicana. Algunos artistas expresamente aluden a las raíces indígenas y cuestiones de migración, temas fundamentales en la actualidad. Tres de los muralistas más importantes son Judy Baca, Robert Garcií y Malaquías Montoya. California es el estado más representativo en torno a murales, aunque en la actualidad podemos disfrutar de ellos por todo Estados Unidos. 

Si hablamos de cine, ls Chicanos producen constantemente extraordinarios documentales ricos en temáticas, formas y significado. Entre los muchos ejemplos contemporáneos se encuentran: The Storm that Swept Mexico (2011) de Ray TellesLas Marthas (2014) de Cristina Ibarra y Children of Giant (2015) de Hector Galan. Este renacimiento ha elevado la cultura chicana a un lugar e importancia primordial dentro de la comunidad, dentro y fuera de las fronteras.

La cultura Chicana revela un carácter contestatario y un anhelo por el cambio, su florecimiento ha contribuido e influirá, a transformar indiscutiblemente el perfil de Estado Unidos como un país multiétnico y multicultural.