Los Refrigerios Preferidos de los Mexicanos

Por Rocio Monroy

No hay nada mejor que la comida mexicana y esto incluye los refrigerios que se venden por doquier en las calles. Una de las cosas más atractivas de los refrigerios es la creatividad de su presentación, los cuales muchas veces tratamos de imitar en casa, pero el sabor simplemente no es el mismo. Estos refrigerios siempre se ven tan deliciosos que pocas veces nos podemos resistir a detenernos a comprar algo para el antojo.

Source: Unsplash

Algunos de los ejemplos de estos refrigerios son:

Las Frituras Preparadas

Source: Unsplash

Las frituras (como los chicharrones, totopos, papas, churritos, etc.) preparadas son las favoritas de muchos y una de las razones es porque la gente puede elegir los ingredientes de su preferencia como acompañamiento. Pueden elegir desde jitomate, aguacate y col, o cueritos, queso, salsa y el limón. No hay límites cuando se trata de estas frituras preparadas. Ahora son tan populares que se pueden encontrar en cualquier parte del país e incluso en algunas ciudades de los Estados Unidos.

La Jícama

Source: Wikimedia

Las Jícamas o jicatelas puedes ser un refrigerio perfecto tanto para niños como para adultos. No solo contiene los maravillosos beneficios de la jícama, la cual es una buena fuente de fibra y contiene vitamina C, calcio, potasio, fósforo, hierro, carbohidratos y pocas proteínas y lípidos. Además, también tiene un toque mexicano, cuando se le agrega limón y chilito. Este refrigerio es uno de los predilectos para las fiestas.

Los Cacahuates Japones

Source: Wikimedia

Se dice que estos cacahuates se originaron en México en la década de 1940, cuando un inmigrante japonés inventó los “cacahuetes japoneses”. En aquel tiempo, no existían los “cacahuetes japoneses” en Japón, pero aun así fueron recibidos con los brazos abiertos en México.

No se sabe a ciencia cierta si la mayoría de los mexicanos saben la historia de los cacahuates, pero lo que sí es seguro es que a muchos les gusta comerlos con salsa y limón, como muchos de los refrigerios favoritos de los mexicanos.

Las Papitas

Source: Unsplash

En México existen dos tipos de papitas, las comerciales y las del señor del carrito que vende afuera de las escuelas. Ya sea porque muchos niños salen de la escuela con hambre voraz o porque simplemente su sabor es mucho mejor que el de las papitas de marca comercial, pero estas papitas tienen algo especial. Claro que no puede faltar la salsa, el limón y toque de sal para hacerlas aún más perfectas y convertirlas en las preferidas de muchos.

Las Nieves

Source: Unsplash

Las nieves también son populares gracias a los señores de los carritos de las nieves. Tal pareciera que el momento perfecto para vender todos estos productos es a la hora de la salida de los estudiantes, ya que cuando toca la campana hay una gran variedad de refrigerios de dónde escoger. Las nieves son parte de esta gran variedad y muchos de nosotros recordamos que al salir de la escuela ya nos estábamos saboreando la nieve de nuestro sabor favorito con una pequeña cucharada de mermelada hecha especialmente por el señor de las nieves.

Elotes y esquites

Los elotes y esquites son un refrigerio que se consumen más comúnmente en la noche y en lugares concurridos como en los centros de las ciudades o ferias. Aunque este no sea un refrigerio que se pueda encontrar en cada esquina, aun así, es el preferido de muchos.

Source: Unsplash

Cualquiera que sea tu refrigerio favorito, una cosa es segura. Todos en algún momento nos topamos con los vendedores de estos productos y se nos hace agua a la boca, ya que no solo son un refrigerio sensacional para calmar el hambre, también son orgullosamente mexicanos.

¿Nos faltó alguno? Dinos cuál es tu refrigerio Mexicano predilecto en los comentarios abajo.

Fechas en que los Mexicanos Realmente Extrañamos Nuestro País

Por Rocio Monroy

Vivir en los Estados Unidos muchas veces es algo extraordinario, ya que nos brinda la oportunidad de construir una vida; de empezar de cero. No obstante, no importa que tanto triunfemos en otro país, siempre hay ciertas ocasiones donde extrañamos el país que nos vio nacer.

Source: Unsplash

Con todo lo que está pasando en la actualidad con el Coronavirus y la gente encerrada en su casa sin nada que hacer, a muchos de nosotros nos pone a pensar que pasaría si estuviéramos en México compartiendo el distanciamiento social o la cuarentena con nuestra familia.

Es difícil ver que nuevas personas se enferman cada día y nos preocupa que una de esas podría ser uno de nuestros familiares. Pero no solo en tiempos de enfermedad, nos gustaría tomar un avión y viajar de inmediato a México.

Source: Unsplash

Pero, hay muchas otras veces que los mexicanos extrañamos México ¿cuáles son estas ocasiones?

Invierno

Aunque la nieve puede ser una decoración impresionante y hermosa en el invierno. Hay muchos mexicanos que no soportan el frio. Tal vez los primeros días del invierno nos alegre ver caer la nieve. No obstante, después de pasar muchos días sin poder salir de la casa o limpiar la nieve innumerable veces, nos hace desear pasar esa temporada en una playa mexicana bronceándonos.

Source: Unsplash

Fiestas decembrinas

Tal vez una de las temporadas que nos pegan más a los mexicanos, es el tiempo de las fiestas decembrinas. No solo extrañamos a nuestros familiares sino también la comida. La gran cantidad de fiestas que se celebran en estas fechas nunca se comparan con ninguna celebración de otro país.

A muchos mexicanos no nos importaría estar en cuarentena si tuviéramos el refrigerador lleno de platillos navideños.

Source: Unsplash

Cumpleaños

En algunas ocasiones, nuestros cumpleaños en los Estados Unidos pasan desapercibidos porque muchos de nuestros familiares viven en México y porque las fiestas no se celebran de la misma manera en este lado de la frontera. Este es el momento en nos gustaría estar en México por tan solo un fin de semana y organizar una fiesta en grande que dure hasta el amanecer.  

Source: Unsplash

Día de la Independencia

No hay nada que nos haga sentir mas mexicanos que la celebración del día de la independencia de nuestro México lindo y querido. No obstante, en los países extranjeros esta celebración no es muy importante y en algunas ocasiones inexistente. Así que la nostalgia nos hace desear festejar ese gran día con nuestros paisanos y ver los fuegos artificiales mientras suena la campana de la independía.

Source: Unsplash

En realidad, nunca dejamos México completamente. Siempre hay algo que nos ata a ese país, ya sean los recuerdos, las tradiciones o nuestros familiares que dejamos atrás. Desear regresar por al menos un día o dos no es de extrañarse; a más de un mexicano le pasa cuando abandona su hogar.

Así que tal vez ahora que muchos estamos en casa sin poder salir, seria un bueno momento para hablar con los parientes con los que no hemos hablado en mucho tiempo. Nada como una cuarentena para unir familias.

Source: Unsplash

Ustedes, ¿hay algún otro momento del año que extrañen México?

Creciendo en Estados Unidos, Lejos de la Familia

Muchos mexicanos que vivimos en Estados Unidos estamos separados de nuestras familias por diversas circunstancias. La más común es la deportación, la segunda es la inmigración en sí. Pero por cualquier número de razones el punto es que de ambos lados de la frontera se encuentran niños creciendo sin sus padres y padres extrañando a sus hijos. Hoy les quiero hablar de mi experiencia creciendo separada de mi familia esperando y alguien se identifique o quiera compartir la suya.

Photo by filipovsky on Unsplash

Nací en Pharr, Texas, una ciudad que limita con Reynosa Tamaulipas, la ciudad en la que reside mi familia, y donde felizmente pasé los primeros cinco años de mi vida, así como veranos y vacaciones escolares desde los seis a los dieciocho años.

Mi vida comienza a complicarse cuando mis padres decidieron que mi madre iba a dar a luz en los Estados Unidos. Su plan todo el tiempo fue que yo me fuera a vivir a México por el resto de mi vida, pero que tuviera la oportunidad de regresar a EU sin problema si así lo quisiera. Lamentablemente las cosas cambian. Fui criada en México aprendiendo a leer y escribir en español por parte de mi padre, quien se aseguró de que supiera que no importaba lo que sucediera, o si nací o no en Estados Unidos, primero que nada era Mexicana. En ese momento no entendía por qué era tan importante para mí recordarlo hasta que, en un cierto día mi madre me informó que me iba a mudar y que comenzaría a asistir a la escuela en Weslaco.

Una vez más, estaba confundida, no entendía por qué tenía que salir de mi casa, por qué no podía ir a la escuela con mi hermana, pero a la edad de cinco años no hay mucho que puedas hacer contra las decisiones de tus padres. Todavía recuerdo el día en que mi madre guardó mi ropa y mis juguetes y los tiró en la camioneta. Fue extraño ver todas las cosas que eran importantes para mi arrojadas descuidadamente en bolsas, me dolió. A la mañana siguiente, mi familia y yo tomamos la misma camioneta y nos dirigimos hacia Weslaco, Texas.

Había cruzado el Puente Internacional Pharr-Reynosa muchas veces antes, pero esta vez fue diferente. Las coloridas mariposas en tonos de naranja, verde y azul que decoran el frente de la estructura de concreto, las mismas que una vez encontré lindas y divertidas, parecían mirarme como burlándose de mi miseria. Sus ojos brillantes ya no eran divertidos, sino amenazantes. Durante casi una hora sollocé silenciosamente, asustada de la vida que me esperaba al otro lado de ese puente, asustada de lo desconocido, de una vida que no quería.

Acostumbrarme a Weslaco no fue fácil. Todo era tan diferente. No había niños corriendo en la calle jugando “los colores” o fútbol. De repente me sentí tan sola y encerrada. Pero no duró mucho, ya que solo una semana y media más tarde me inscribieron en pre-kinder. La escuela realmente no ayudó, me encontraba sentada sola la mayor parte del tiempo porque no podía hablar inglés, escuchaba a los niños reír y hablar sobre cosas que no podía entender y me sentía tan perdida. Las únicas personas con las que podía hablar eran las señoras de la cafetería durante el desayuno, e incluso ellas parecían desinteresadas. A medida que me sumergía en mi nuevo entorno, me acostumbré a luchar para seguir instrucciones simples, me acostumbré a que me llamaran “the mexican girl”, me acostumbré a ser diferente.

Photo by Arwan Sutanto on Unsplash

Durante muchos años tuve que vivir con una mamá de medio tiempo y viendo a mi papá y a mi hermana solo los domingos. Era como saber que tenía una familia propia pero aún así sentirme huérfana. La Pascua era muy difícil para mí porque todos vestían a su familia de cierto color y hacían juegos familia contra familia pero yo siempre estaba sola. Era la chicle de mi tía y mi primo. Mis compañeros en la escuela pensaban que yo no tenía papá porque nunca asistía a las asambleas o shows escolares. Por mucho tiempo odié a mis papás los culpe por mi soledad los culpe por la manera en la que todos me veían cuando ninguno de mis padres me acompañaba a la escuela, con lástima. Cuando mi tía me decía gorda o me decía tonta y no tenía quien me defendiera me preguntaba porque se deshicieron de mi. Yo entendía que me habían mandado a EU por mi bien pero mi educación y el idioma no eran importantes para mí, yo solo quería estar con mi familia yo ya no quería estar sola.

Pero el tiempo pasa, haces amigos, cambias de escuela y todo se acomoda. En tres años estaba hablando Inglés y me acostumbré a pasar más tiempo jugando adentro. Para los 12 años ya no veía mi vida en otra parte que no fuera EU. Y aún seguía sintiendo ansiedad cuando mis papás se regresaban a Reynosa los domingos por la noche, pero ya no me vomitaba como cuando estaba chiquita. Estaba sola en mi casa pero en la escuela tenía con quien platicar, todas mi amigas hablaban español y mi mejor amiga era de Veracruz así que ella sabía lo que era ser “the mexican girl.”

Para los 16 estaba agradecida por la decisión de mis padres. Yo veía como batallaban para pagar la universidad de mi hermana y los gastos de la casa y pensaba “conmigo no tienen ese problema porque no tienen que pagar nada.” Aparte, crecí siendo muy independiente porque no los tuve conmigo constantemente, así que mientras otros necesitaban que los ayudaran en todo, yo solo hacia las cosas que me parecían adecuadas. Creo que el estar alejada de ellos me hizo apreciar el tiempo juntos más. Yo veo que mi hermana tiene muchos rencores pero yo solo trato de recordar lo mejor de mi infancia.

Conforme fui creciendo me di cuenta que para ellos también tuvo que ser difícil dejar a su hija menor ir, que ellos también se han de haber sentido culpables cuando no podían asistir a algo. Aprendí que los padres solo intentan hacer lo mejor que pueden y aunque se equivoquen no es mal intencionado.

Photo by Jeniffer Araújo on Unsplash

Cuando pienso en mi niñez la mayoría de mis recuerdos son felices. Nunca me hicieron sentir menos, yo era la que veía las cosas así. Mis papás me facilitaron mucho las cosas con la decisión de mandarme a EU y ahora me es claro. Creo que es fascinante cómo nuestra perspectiva cambia con la edad. Ahora que soy una adulta me siento mal por haber culpado a mis padres por separarme de la familia y sé que me perdí de mucho pero también viví mucho con ellos, tuve lo mejor de los dos mundos. Hay veces que todavía digo “todo hubiera sido diferente si hubiera vivido con mi familia”… y quizás sí, pero al final del día amo la persona que soy ahora y ella no existiría si no hubiera vivido la vida que viví.

¿Tienen alguna historia similar creciendo en los Estados Unidos? Díganos en los comentarios abajo.

Los Viejos Libros de la SEP Que No Has Visto en Años!

¿Quieres darte un paseo por el túnel del tiempo? Tenemos el medio perfecto.

Una de las cosas que más extraña uno cuando se muda a otro país con una cultura distinta como los Estados Unidos, es su tiempo de infancia. Los amigos, la familia, la comida. Muchas cosas que hasta parecen pequeñas en el contexto, pueden traerte una imagen, un olor o una canción. Y cuando esos detalles te llevan a tu infancia, son momentos aún más especiales.

Pues la Secretaría de Educación Pública en México (SEP), junto con el Consejo Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG) se juntaron para hacernos rodar una lágrima de nostalgia. Resulta que recientemente publicaron en su página de internet una copia digital de todos los libros de la SEP desde sus inicios en los años 60s. (link abajo)

Fuente: SEP

Para hacer la visita al pasado más fácil, esta colección de libros está organizada por generaciones de estudiantes, así que puedes escoger específicamente los que te correspondieron cuando eras niño. Pero no sólo eso, además te dan a elegir el año del libro que quieres ver, y la materia también.

Fuente: SEP

En un principio la idea pareciera anacrónica y sin importancia… ¿para qué quiero ver mis libros de hace (ahem) 30 o 40 años?! Así piensas hasta que escojes la generación de libros de tu generación y empiezas a darle una hojeada. En verdad que es un viaje en el DeLorean de Back to the Future (si Marty McFly fuera el niño llamado Pepe y Doc Brown fuera Don Benito Juarez).

Para muestra un botón. Me tome a la entretenida tarea de hojear los libros de mi generación e inmediatamente me transporte a mi escuela primaria en la Ciudad de México.

Fuente: SEP

La maravilla de estos libros por supuesto no radica en repasar los ejercicios que hacías cuando estabas en primaria, a pesar de lo divertido que puede sonar el contar canicas para aprender matemáticas. Sino que, gracias a las ilustraciones de la SEP, te habre una ventana a otros tiempos en México. Imágenes que te harán recordar más que sólo la escuela, sino el país que México era en esos años.

Te invitamos a que le eches un ojo a estos libros de antaño y te reencuentres con los libros que te enseñaron cuando eras niño en el México de nuestros recuerdos. Dale click aquí:

¿Que emociones te trae ver estos libros? Danos tu opinión en los comentarios abajo.

Mi Sentimiento de Culpa por Vivir en Estados Unidos

Siempre he escuchado hablar de la culpa que sienten las personas que dejan a sus familias atrás para buscar más oportunidades en Estados Unidos. Yo no deje a mi familia por voluntad propia así que estando más joven no me percataba de lo horrible que era ese sentimiento de culpa, pero conforme ha pasado el tiempo me he dado cuenta que es algo angustiante y doloroso.

Photo by emirsaldierna on Unsplash

Yo viví con mi familia en Reynosa,Tamaulipas hasta cumplir cinco años, a esa edad mis padres me mandaron a vivir con mi tia en Texas. Durante las vacaciones volvía a México con mi familia y todo era mágico hasta que llegaba el día en el que tenía que regresar. Recuerdo sentirme desconsolada y abandonada, era tan intenso que me daban ataques de ansiedad cada que tenía que volver. Y así fue mi vida hasta que cumplí como catorce años. A esa edad sales con tus amigos tienes actividades extracurriculares en la escuela que te entretienen y ya no sientes la necesidad de estar siempre con tu familia. Pero justo cuando pensé que todo había pasado mi papá se enfermó de cáncer y mi mundo dio un giro, tenía diecisiete años más o menos así que ya tenía más conciencia de lo que esto significaba.

Quería pasar cada segundo posible con mi papá y de ahí fue que nació este sentimiento de culpa, el dolor que sentía antes al dejar a mi familia cambió y se hizo más fuerte. Cuando era pequeña el dolor era un dolor egoísta, solo porque yo necesitaba a mis padres y los quería conmigo, pero el dolor que sentía ahora era por no poder estar ahí para ellos apoyándolos, ayudando a cuidar a mi papá como lo hacía mi hermana. Mi papá falleció un mes después de mi graduación de la high school, yo no estuve ahí. Nunca he sido de las personas que vive con arrepentimientos, la vida es lo que es y todos tomamos decisiones para bien o para mal, pero el no estar ahí cuando falleció ha sido la culpa más grande que he sentido jamás. La tristeza de no haberle podido decir cuánto lo amo una vez más me sigue torturando hasta el día de hoy.

Desde ese día me aferré a estar con la familia que me queda, pero no siempre es fácil. Aunque soy bastante emocional también soy muy razonable y yo sabía que sería más fácil estudiar la universidad en Estados Unidos. Sería más fácil obtener ayuda financiera para que mi mamá no tuviera que preocuparse por nada. Mi idea era terminar y regresar a México, pero las cosas cambian. Mi hermana se casó y tuvo dos hijos y yo me tardé más de lo pensado en terminar. Aparte, sales de la universidad y tienes que empezar a pagar deudas estudiantiles, y me empecé a sentir atada.

Photo by crisscerda on Unsplash

El pasar tiempo en México se empezó a volver más difícil y con eso incrementó el sentimiento de culpabilidad. Culpabilidad por no pasar mucho tiempo con los niños, por no poder ayudarle más a mi hermana, por sentir que mi mamá tiene que estar viajando mucho. Y ese sentimiento empeora cada vez que mi hermana me dice que se siente sola o cuando mi sobrino me pregunta cuando voy a jugar con él. Pero también pienso, si dejo todo y me voy no voy a encontrar un trabajo que me pague lo suficiente para pagar mis deudas y tendría que vivir con mi hermana dependiendo de ella y no quisiera incomodar a nadie. Quiero ganar bien para ayudar a mi mamá para quizá ayudar a mi hermano que trabaja mucho y gana poco, tengo culpa de ser una carga y no alguien útil.

Una gran culpa también es el hecho de no visitar la tumba de mi papá, mi hermana vive en Monterrey y yo en Estados Unidos así que mi mamá va y viene de un lado a otro y siento que hemos abandonado a mi papá en Reynosa y no puedo con eso. Muchos dirán que mis culpas se pueden resolver fácilmente o con el tiempo, y estoy de acuerdo, pero mi historia es una de muchas.

Cuando pensé en esto pensé en los hijos ciudadanos de inmigrantes deportados que quizá visitan a sus padres pero luego los tienen que dejar porque sus vidas están hechas en otro país, y porque si los quieren ayudar es más conveniente hacerlo desde Estados Unidos. El dolor de saber que quieres estar ahí para ellos físicamente pero para ayudarlos tienes que dejarlos es muy fuerte. Y cada que pienso en el hecho de que yo puedo ir y venir me siento culpable por quejarme sabiendo que hay personas que llevan años sin ver a sus seres queridos o visitar sus hogares. También pienso en todos esos padres que toman la decisión de dejar a sus hijos por darles un mejor futuro, los juzgamos porque vemos el dolor de los niños pero ahora entiendo el dolor tan grande que tienen que estar pasando los padres.

Creo que los seres humanos por naturaleza sentimos que nunca estamos haciendo lo suficiente pero en realidad ¿qué es lo suficiente? No podemos estar en todo aunque así lo quisiéramos, muchas veces la culpa nos hace creer que estamos mal pero al final del día no hay nada que no requiera algo de sacrificio. Pero también entiendo que lidiar con esa culpa es difícil. Ahora que soy mayor, recuerdo que mi papá me llamaba todas las noches sin falta para preguntar como me fue y para darme la bendición. De niña no lo meditaba mucho, era solo una costumbre. Pero hoy empiezo a ver que mi papá buscaba su propia manera de aliviar su culpa, quería que yo supiera que me amaba que estaba ahí cuando lo necesitara, y no sé si le funciono pero a mi me hacía muy feliz.

No sé exactamente como aliviar este sentimiento en todos ustedes, si es que lo tienen, porque todos somos diferentes. Pero creo que el método de mi papá era muy bueno, ahora en día es más fácil comunicarse, es más sencillo conversar con personas que están en otras partes del mundo. Lo importante es hacerle sentir a nuestros familiares que los amamos que no los hemos olvidado, creo que nos fijamos mucho en lo material que olvidamos lo importante que es el afecto. Y el saber que no les estamos dando amor es lo que más pesa.

Espero y este año puedan todos pasar más tiempo con sus seres queridos. Pero si no es así, espero que por lo menos puedan hacerles sentir que los aman, qué aún a distancia están juntos. Yo por mi parte intentaré estar más presente cuando me llama mi familia, y trataré de dejar ir lo que ya no puedo cambiar. Espero y también encuentren la solución a esa pena porque necesitamos un mundo más feliz y lleno de amor.

Como Nosotros, Kobe Bryant Amaba a México y a los Mexicanos

La muerte del basquetbolista Kobe Bryant ha dejado a conocidos y extraños con el corazón destrozado. No sólo ha sido uno de los deportistas más consecuentes de nuestro tiempo, sino que también, habiendo dejado atrás sus problemas legales, tomó fama por ser un papá cariñoso y que apoyaba sin dudar a sus 4 hijas. Esto también tornó una noticia triste en una terriblemente trágica, ya que su hija Gianna se encontraba con él en el momento del accidente.

Viendo el caudal de lamentaciones públicas de deportistas, celebridades y público en general, no se puede negar el impacto que Kobe tuvo gracias a su carisma y talento. Bueno, hasta un Oscar ganó!

Es por esto que ahora también nos tomamos un momento para recordar a Kobe como el personaje que también amó a México y a los Mexicanos. No sólo porque se casó con una Mexicoamericana (que, por cierto, Kobe siempre se refirió como Mexicana), sino porque nunca dudó de agradecer el apoyo de los latinos, en general, pero de los Mexicanos en específico.

Kobe disfrutaba mucho del fútbol (soccer, para que no se confunda nadie). Y de entre sus equipos favoritos era ver a México… así lo hizo saber durante la Copa Mundial jugada en Brasil en 2014:

Pero no sólo el equipo Mexicano fue de su agrado. Como buen conocedor del fútbol, Kobe reconoció la calidad del Chicharito Hernandez, como lo dijo hace poco después de que se dió a conocer que vendría a jugar a la MLS.

A pesar de no haber ido a la Universidad, Kobe podía hablar de muchos temas y dar su opinión. Además, no temía dar su opinión en otros idiomas como el Italiano (él vivió en Italia cuando niño) y también en Español:

Así pues nos despedimos de un gran personaje que, para muchos que disfrutamos el deporte, marcó la pauta de los últimos 20 años. Descanse en paz Kobe y Gigi Bryant, y todos los que perdieron la vida en el trágico accidente del pasado domingo.

Photo by Olivier Collet on Unsplash

Así Son las Mamás Mexicanas en los Estados Unidos

Por Rocio Monroy

Una de las razones por las que muchas personas deciden emigrar a los Estados Unidos es para buscar una mejor vida y ofrecerle más posibilidades de vida a sus hijos. El problema que se presenta en esta situación es el cambio de cultura y las diferentes formas en que los padres crían a sus hijos. Las leyes estrictas del otro lado de la frontera en algunas ocasiones intimidan a los padres y los previene de educar a sus hijos de la forma que les gustaría.

Source: Unsplash

Pero, ¿qué tan cierto es esto cuando se trata de las madres mexicanas?

Las madres mexicanas tienen su forma particular de educar a sus hijos y muchas de ellas prefieren ser madres estrictas y mantener a la raya a sus hijos que ser madres buena onda porque para los mexicanos esas ondas no van, ya que las madres mexicanas tienes reglas para evitar que les pase malo a sus hijos, como por ejemplo:

Pijamadas

Source: Unsplash

Casi en la mayoría de los hogares mexicanos se prohíben las pijamadas, y una de las razones es porque en cierta forma las madres mexicanas no confían en otros padres, especialmente si la pijamada es en un lugar donde hay muchos hombres. Aunque en realidad, no nos podemos sorprender de que exista esta regla, ya que se han reportado muchos casos de abuso sexual en estas dichosas pijamadas. Y las madres mexicanas prefieren prevenir que lamentar.

Salir sin Pedir Permiso

Source: Unsplash

En los programas de televisión estadounidenses vemos a los protagonistas ir y venir de sus casas sin pedir permiso y las figuras maternas no son vistas muy a menudo. No obstante, en los hogares mexicanos, este no es el caso. A las madres mexicanas no se les escapa nada. Las madres mexicanas no solo demandan que sus hijos pidan permiso antes de salir a algún lado, sino que también quieren saber con detalles a donde van a pasar el tiempo, con quien y de que hora a que hora.

Salir entre semana

Source: Unsplash

Para las madres mexicanas la escuela es algo muy importante y de ninguna manera se toma a la ligera. Así que salir entre semana es casi imposible para los mexicanos, ya que, en lugar de pensar en fiestas o amigos, las madres mexicanas prefieren que sus hijos estudien y estén listos para cada examen y terminen todas sus tareas.

Faltarles al respeto

Source: Unsplash

Otra cosa que es muy popular entre los programas de televisión estadounidenses es la falta de respeto hacia los padres. En muchas ocasiones hemos visto capítulos donde los padres no saben que hacer con sus hijos que están fuera de control y que no los respetan en absoluto. En un hogar mexicano, sin embargo, las madres mexicanas demandan el respeto de sus hijos y hasta tienen frases famosas para que sus hijos sepan quien está a cargo, por ejemplo:

“Porque soy tu madre y punto”

“Un día me vas a matar del coraje”

“Tú no te mandas solo”

“Si me levantas la mano se te va a secar”

“Hasta que te acordaste que tienes madre”

“Un día me voy a ir de la casa a ver qué haces”

“Ni sabes ni lavar calzones y ya quieres andar de novio(a)”

“Si metes la mano te va a ir peor”

“Pásame la chancla”

“Me tienes con el Jesús en la boca, ¿que no conoces el teléfono?”

Salir con extraños

Source: Unsplash

Cuando se trata de los amigos, las madres mexicanas deben saber exactamente con quien se están juntando sus hijos. No esta permitido juntarse con extraños o salir a una cita con alguien que los padres no conocen. De alguna forma u otra las madres mexicanas tienen que conocer a todas las personas que están alrededor de sus hijos así que mas vale que se les de esa información o ellas lo sabrán a su propio modo, ya que nada se puede esconder de ellas.

Source: Unsplash

A veces pareciera que las madres mexicanas hacen todo lo posible para que sus hijos no salgan a la calle o se junten con otros, pero en realidad muchas de ellas solo tratan de mantener a salvo a sus hijos. La intuición de madre es un poder extraordinario en una madre mexicana y es bueno tener a alguien que nos cuide de todo peligro, es por eso que las madres mexicanas son un tesoro muy valioso.

Como Nació mi Amor a la Virgen de Guadalupe

El doce de diciembre celebramos el día de la Virgen de Guadalupe, es un día de fiesta en el que veneramos a la patrona de todos los Mexicanos. La mayoría de nosotros conocemos la historia de Juan Diego y las apariciones de la Virgen María, es algo con lo que crecimos y lo cual marcó nuestra fe. No hay muchos que no tenga una imagen de la virgen en su casa. Es tanto su poder que hasta aquellos que no son muy religiosos le tienen un amor ciego a nuestra morenita. ¿Pero cómo educamos a las nuevas generaciones? ¿Como inculcamos en ellos el amor por nuestra señora de Guadalupe? ¿Como enseñarlos a tener fe pese a todo lo que la vida les puede mandar? 

Quisiera decir que leyendo la Biblia los niños van a despertar un día creyendo ciegamente en los designios de Dios pero no es así. Traté de buscar en mil páginas cómo educar a los niños sobre lo que es ser católico y tener fe en la virgen de Guadalupe, pero nada sonaba convincente. Fue entonces que me puse a pensar en cómo fue que yo, y muchos de ustedes quizá, aprendí sobre mi religión y cómo fue que mi amor hacia algo tan inexplicable como la virgen surgió. 

Photo by ehenriquezlc on Unsplash

Desde muy pequeña fue muy aparente para mí que mi familia tenía esta creencia. Mi mamá tenía altares a San Judas Tadeo, con alrededor de cuatro estatuas diferentes de todos tamaños, en la entrada de la casa había un cuadro de la virgen y sobre la puerta un crucifijo. Pero no fue sólo ver estas imágenes que me enseñó lo que es ser católica si no el hecho de ver a mi mamá pedirle con tanta fe a quienes ignorantemente yo llamaba monos. Mi mamá no nos obligaba a ir a la iglesia todos los domingos pero si en fechas especiales, también asistíamos a todas las bodas, quinceañeras, funerales y demás. Cada nochebuena se acostaba al niño dios y se rezaba el santo rosario no solo en nuestra casa pero en la de todas las vecinas. Con el tiempo mis hermanos y yo aprendimos a orar como nadie, en ocasiones señoras se acercaban a mi mamá para decirle lo sorprendidas que estaban de lo bien que sabíamos rezar. 

Photo by wolfgang122 on Pixabay 

Tal como aprendemos nuestro primer idioma el aprender de nuestra fe empieza por la imitación a nuestros padres o personas cercanas a nosotros. Con cómo vamos creciendo y entendiendo el significado de lo que estamos diciendo crece ese amor y lealtad a Dios. Aún recuerdo cuáles fueron las palabras que me hicieron creer y confiar en la virgen de Guadalupe. Fue en uno de los rosarios que rezabamos en nochebuena cuando por fin entendí o por fin me llegaron las palabras al repetir “Dios te salve Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra” y “Ea pues, señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.” En ese momento pensé María no es sólo madre de Jesús, también es madre nuestra, ella es esperanza y misericordia ella ve por nosotros porque nos ama a pesar de todo. 

Se que posiblemente muchos de ustedes pensaran que no es tan fácil como lo hago ver y que sus hijos no responderían así. Y no, no es fácil se requiere de mucha paciencia es algo que va a tomar años, pero se empieza con pequeños pasos por ejemplo rezar con ellos todas las noches o comprarles su propia imagen de la virgen y decirles que ella los cuida. Este 12 de diciembre pueden aprovechar para llevarlos a una de las celebraciones a la virgen o mostrarles los programas referentes a esta festividad que salen cada año en la televisión. Ahora en día también existen libros para niños sobre la virgen y otros santos al igual que vídeos en YouTube, es más hay una película animada pronta a salir basada en las apariciones de la virgen a Juan Diego llamada Tepeyac. Somos un pueblo unido en la fe y espero que siga siendo así, no se den por vencidos y enseñemosle a nuestros niños del gran amor que nos tiene nuestra virgencita de Guadalupe ahora en día hay muchas formas de hacerlo el punto es encontrar lo que más les acomode.

Y, ustedes, ¿Cómo recuerdan la celebración a la Virgen de Guadalupe?

Lo que Callamos los Mexicanos

Por Rocio Monroy

No importa en que país vivamos, hay ciertas cosas que nunca olvidamos de México. Entre todas esas cosas están los programas de televisión que marcaron la vida de los mexicanos. Es que no importa el pasar de los años, hay ciertos programas que han sido vistos por varias generaciones mexicanas y, aunque no lo queramos admitir, nos es imposible escuchar su nombre sin recordar nuestro país.

Source: Unsplash

La Carabina de Ambrosio

La Carabina de Ambrosio tiene muchos años de haber salido del aire, sin embargo, por alguna extraña razones varios hemos escuchado acerca de este programa y hasta conocemos a la famosa Pájara Peggy.  El lema del programa era “Un espectáculo de variedades mágico, cómico y musical”.

Source: YouTube

El programa consistía en numerosas parodias, bromas y trucos jugados en los presentadores. Estuvo al aire entre los años 1978 y 1987 y fue producido por Humberto Navarro. Algunos de los artistas que aparecieron en este programa fueron: César Costa, Xavier López Chabelo, Alejandro Suárez, Beto “El Boticario”, Benito Castro, Gina Montes, Gualberto Castro, Jorge Arvizu, Paco Stanley, Luis de Alba, entre otros.

La Rosa de Guadalupe

Source: Wikimedia

Aunque muchos le hagan burla a este programa por su exagerada dramatización, es muy famoso en México. No solo porque la famosa rosa blanca que aparece al final del programa ha servido para hacer muchas bromas, también por que ha llevado varios años en el aire.

Algunos episodios están dirigido a niños y adolescentes, ya que la mayoría de los problemas giran en torno a los problemas de los adolescentes y, a veces, de los niños. Problemas comunes como el acoso escolar, el embarazo en la adolescencia, el abuso del alcohol, la violencia, etc. Algunos otros están centrados en problemas más domésticos que de alguna manera tienen efectos en los niños y adolescentes, como el abuso de una madre por parte de su padre alcohólico, padres abusivos, etc.

El Chavo del Ocho

Source: Wikimedia

El Chavo fue y ha sido el favorito de muchos niños. Este personaje no solo se ha ganado los corazones de varios mexicanos, sino que también este programa sigue siendo un éxito en Brasil.

El Chavo es un programa acerca de un niño de 8 años pobre, sin hogar y torpe y acerca de sus amigos que viven en un humilde vecindario donde se viven varias aventuras. El verdadero nombre de El Chavo nunca se reveló durante el programa, pero aun así ese apodo del Chavo se quedó grabado en nuestra cabeza.

Las retransmisiones de El Chavo actualmente se transmiten en Galavision que se transmite en los Estados Unidos.

Hoy

Source: Wikimedia

Hoy es el tipo de programas que muchos veíamos cuando teníamos vacaciones de la escuela o cuando no íbamos a trabajar. Este programa es famoso por mostrar a los conductores bailando y entreteniendo a la gente de una manera chistosa y sin mucho sentido.

Desde su primera transmisión en 1998, el programa ha tenido varias etapas, secciones y cables, tomando como centro de entretenimiento, horóscopos, resúmenes de episodios y avances de telenovelas, belleza, cocina, salud / nutrición y juegos / bocetos, humor y música.

Ventaneando

Source: Wikimedia

Para todos aquellos que nos encantan los chismes, este programa era nuestro favorito. Todos aquellos que escuchan hablar acerca de este programa de inmediato se les viene a la cabeza Paty Chapoy y Pedro Sola quien es uno de los conductores que nos ha hecho reír mas.

Este programa inició en 1996 bajo la producción de Carmen Armendáriz. ​ El elenco original de conductores estuvo integrado por la propia Pati Chapoy, Juan José Origel, Pedro Sola y Martha Figueroa. 

En Familia con Chabelo

Source: Wikimedia

Los domingos no podíamos faltar frente al televisor para ver a Chabelo dar regalos sin parar. Las personas involucradas en este programa era niños y sus padres, con quienes Chabelo interactúa y los hace participar en muchos concursos. Aunque este programa haya sido cancelado, aun recordamos a Chabelo y sus famosas catafixias.

Mujer, Casos de la Vida Real

Source: Amazon

En sus primeras temporadas, el programa presentó temas alegres, como historias de amor y amores perdidos. No obstante, para 1990, los temas adquirieron una apariencia más severa, incluidos los casos de violación, incesto, abuso infantil, prostitución, discriminación LGBT y violencia doméstica.

Este programa se convirtió en un escenario para la reforma social en México. Con estos cambios, el programa generalmente era el primero en la fila para discutir temas que a menudo se mantenían fuera del ojo público.

La Familia P. Luche

Source: Wikimedia

Lo mas peculiar de este programa era la forma en que se vestían los personas. Su forma de hablar sínica se escucha repetir por los niños y aun hasta la fecha escuchamos el famoso; “¿por qué eres una niña normal?”

El programa es similar en estilo a la comedia estadounidense Married with Children (o Casado … con niños), en el sentido de que representa a una familia cómica disfuncional. La familia P. Luche, sin embargo, se parece más a una caricatura de acción en vivo, completa con coloridos escenarios y efectos de sonido cómicos.

Source: Unsplash

El estar en los Estados Unidos nos da la oportunidad de aprender acerca de otros programas de televisión. Aun así, no podemos evitar pensar en la forma que nuestros actores mexicanos actuarían si estuviera en estos programas estadounidense. Seguro sería algo sensacional.

¿Hay algún otro programa que recuerdes de México y que haya marcado tu vida? Cuéntanos en los comentarios abajo.

4 Cosas que Extrañamos de la Navidad Mexicana

Por Rocio Monroy

La Navidad ya está por llegar y la gente ya empieza a organizar las cenas navideñas. Las cartas para Santa están llenas de listas de juguetes y las decoraciones cubren las casas con luces de varios colores. El único problema para los mexicanos, es que no todos tienen a sus familiares en el extranjero y casi siempre les hace falta alguien en la mesa.

Source: Unsplash

Con el frio también llega la nostalgia del calor de hogar que te hace sentir México. Y esto nos hace darnos cuenta de que las cenas navideñas mexicanas no se comparan con las estadounidenses. Para empezar, el frio en muchas ciudades hace imposible celebrar afuera y sentir la brisa de diciembre mientras quemamos cuetes a la media noche.  

Pero no solo es la familia lo que extrañamos en tierras extranjeras, en la larga lista de las cosas que extrañamos de México incluyen:

El Ponche

Source: Unsplash

Esta bebida es tan original y llena de sabor que no hay nada que se le parezca. Es tan única que es casi imposible encontrar todos los ingredientes correctos para hacerla en los Estados Unidos. Muchas veces nos tenemos que conformar con comprar la fruta congelada, pero en algunas ocasiones no tenemos más remedio.

Las Posadas

Source: Unsplash

Nunca vez a tu vecindario tan unido como cuando se tienen que organizar las posadas. No solo tienes la oportunidad de conocer a todos los que viven en tu vecindario. También se conmemora uno de los eventos más populares de la religión católica.

Las Fiestas hasta el Amanecer

Source: Unsplash

Cuando se trata de aguantar hasta el amanecer, los mexicanos tenemos maestría y doctorado. Entrenamos desde que somos niños, crecemos con esa tradición y cuando ya somos adultos se vuelve algo muy normal. Pero esta tradición no solo es especial porque estamos despiertos toda la noche para celebrar la llegada de la Navidad, sino que también porque nunca pasamos ningún momento aburrido en todo el tiempo que estamos despiertos. Ya sea bailando, jugando cartas, bebiendo, etc., siempre hay algo que hacer en la casa de un mexicano.

Las Piñatas

Source: Unsplash

Nunca pueden faltar las piñatas a las celebraciones mexicanas, especialmente a las posadas o la navidad. Muchos tal vez piensen que es una actividad un tanto peligrosa. No obstante, los mexicanos no pueden esperar a que se rompa la piñata para que salte hacia los dulces como luchadores de lucha libre.

México es grande, de eso no cabe duda, pero no solo por las fiestas decembrinas, sino porque la Navidad es una de las muchas tradiciones que los mexicanos celebramos en grande.

Es normal extrañar tu hogar, así que tal vez en estas fechas sería bueno hablar con tus familiares por teléfono y contar historias de como solían festejar la Navidad. Tal vez eso te lleve al pasado y te haga sentir en ese lugar que tanto extrañas. Nuestro querido país, México.

Source: Unsplash

Felices Fiestas!