6 Comidas Mexicanas Típicas de la Cuaresma

Con todo lo que está sucediendo en el mundo es muy probable que a muchos de nosotros se nos haya olvidado algo muy importante en la cultura del Mexicano, la Cuaresma. La temporada de Cuaresma comenzó el 26 de Febrero con el miércoles de ceniza, y va a finalizar el 9 de Abril con el jueves santo. ¿Pero qué es? Muchos lo sabrán mejor que yo, pero para los que no saben esta es la definición más sencilla: la cuaresma es un periodo litúrgico en preparación del domingo de resurrección o domingo de pascua. Es un periodo de purificación y reflexión espiritual, en el cual se les llama a los fieles a guardar ayuno y hacer alguna clase de penitencia.

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Las penitencias son una parte muy conocida de la época pues cada quien decide que es lo que quiere hacer o más bien dejar de hacer, pero otra parte igual de importante es la comida. El miércoles de ceniza y todos los viernes durante la época de cuaresma, incluido el viernes santo, la gente se abstiene de consumir carne roja. Esta costumbre ha ido cambiando con el paso de los años, y cada quien consume lo que creen es apropiado, pero lo más usual es el solo consumir pescado y mariscos. Admito que mi familia no es muy original con la comida de cuaresma y comemos lo mismo casi todos los viernes, pero aun asi les quiero compartir algunos platillos que comemos las familias Mexicanas como la mía durante la cuaresma.

1. Pescado

Empanizado es lo más fácil y de niña era lo que más comíamos. Mi mamá normalmente usa un empanizador que compra en el supermercado, no hace nada especial con como veinte pasos, pero aún así es muy rico.

Cuando quiere quedar bien, y hacer algo más sorprendente, hace pescado entero dorado. Según me acuerdo solo le pone sal y lo dora en un sartén estilo wok lleno de aceite, pero ya cuando sale solo le pones limón y es el platillo favorito.

Mi hermana y mi tía son un poquito más modernas y hacen pescado empapelado. Normalmente es tilapia en papel aluminio con papa, zanahoria, apio, tomate, cebolla, sal y pimienta. Sabe muy rico y aparte se siente más ligero que los anteriores así que no te duele tanto comer postre.

2. Mariscos

Aquí es donde entro yo. Como soy la persona que se aburre del pescado me tocó intentar hacer algo diferente, el problema es que no se cocinar. Así que coctel de camarón fue el plato elegido. Es muy fácil y les gusta casi a todos, aunque a veces me aventuro a agregar otros mariscos como pulpo por ejemplo y no son muy bien recibidos. Normalmente uso camarón mediano o grande, salsa coctelera, salsa catsup, clamato, salsa tabasco, tomate, cebolla, chile serrano, cilantro, aguacate, limón, y sal.

3. Tortitas

Ya sean de atún, papa, o camarón, por lo menos un viernes durante la cuaresma van a haber tortitas en la mesa. Normalmente como un acompañamiento, al menos que hagamos de las tres, en ese caso se vuelven plato fuerte. La receta es bastante fácil y solo cambia el ingrediente principal, la harina, los huevos, la sal, y el aceite son consistentes para todas.

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4. Lentejas

Llegamos a mi comida de cuaresma favorita, las lentejas. Amo las lentejas como no tienen idea, no se si por el sabor o la textura pero son lo máximo. Aparte son muy rendidoras y fáciles de hacer. Solo necesitas agua, ajo, tomate, cebolla y cilantro. Aunque por alguna razón a mi me gustan con salchichas de hot dog, no me juzguen.

5. Nopales

No soy súper fan de los nopales pero mi mamá y mi hermana sí así que siempre tiene que haber. La verdad no les puedo decir exactamente con que los hacen o a que saben porque no los como, solo se que los cosen en chile rojo. Diganme que no soy la única a quien no les gustan los nopales!

6. Capirotada

La capirotada es lo más tradicional de la comida de cuaresma, y es algo para lo que cada quien tiene su propia receta. Cuando ves una olla de capirotada parecería muy difícil de hacer, pero al contrario es bastante sencillo. Solo tienes que hacer varias capas con tu ingredientes y dejarlo hervir. Nuestra capirotada lleva los siguientes ingredientes: pan bolillo de un día anterior por lo menos, cacahuates pelados, pasas, plátano, coco rallado, queso (este año usamos gouda y quedó muy rico), piloncillo, canela, mantequilla, y agua obviamente.

Estas son las comidas que nosotros acostumbramos en estas fechas, pero por favor compartan las suyas, quizá hasta hagan recetas regionales de las cuales no sabemos.

12 Actividades Para Hacer Con Niños Durante la Cuarentena

El coronavirus nos está afectando en miles de maneras, una de ellas es la cuarentena. Los niños sin escuela, los adultos fuera del trabajo, y nadie sabe qué hacer. Todos estamos entrando en desesperación por el hecho de tener que pasar tanto tiempo encerrados. Pero hay que ver los beneficios de poder pasar tanto tiempo en casa, todas las cosas para las cuales no teníamos tiempo ahora son posibles (dentro de tu hogar).

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Aprovechemos este tiempo para conectar como familia y aprender más el uno del otro. Para educar a nuestros hijos y saber que piensan. Aunque admito que es más fácil decirlo que hacerlo, los niños se aburren muy rápido y prefieren pasar sus días en internet o jugando videojuegos. Por eso creé una lista de cosas que pueden hacer con sus hijos durante la cuarentena, quizá hasta cambien sus hábitos y dejen de pasar tanto tiempo online. La mayoría de estas ideas son para niños pequeños porque seamos honestos los preadolescentes y adolescentes no van a soltar su teléfono en todos estos días.

1. Leer

Leer es una buena forma de pasar el tiempo, cuando lees un buen libro se te olvida el mundo y te enfocas en un mundo alterno. Si tienen niños más pequeños leerles puede ayudarles a aprender letras, palabras, colores etc. También podrían aprovechar para enseñarles a sus hijos a leer en español si es que aún no saben hacerlo.

2. Apps Educacionales

Los niños están fuera de la escuela y obligarlos a hacer tarea no es lo más fácil, pero existen formas de que sigan aprendiendo de forma divertida. Hay miles de aplicaciones para celulares o tabletas en las cuales los niños aprenden a base de juegos. También existen unas para aprender nuevos idiomas, yo por ejemplo estoy practicando mi francés en domingo.

3. Maratón de Películas

Si somos honestos hay días en los que no queremos ni quitarnos la pijama, y para esos días nada mejor que un maratón de películas. De Disney, de superhéroes, de terror tú eliges solo hagan unos snacks y siéntese en la sala a pasar horas inmersos en esas historias. Para los que como yo son fans de Harry Potter ver todas las películas tardaría más de 20 horas y ni hablar de las de Marvel eso sería más de 50.

4. Cocinar o Hornear

Los niños son muy curiosos y siempre están siguiendo a sus papá a todas partes así que porqué no aprovecharlo. ¿Si tu hijo está en la cocina contigo porque no lo haces que te ayude? Obviamente no lo vas a poner a picar y dejarlo solo con un cuchillo, pero si le puedes decir que te pase los ingredientes y que te ayude a hacer limonada. Mis sobrinos aman hacer galletas y pasteles conmigo, usa lo que tienes y busca cosas sencillas en las que te puedan echar la mano.

5. Ayudarles a Limpiar Su Cuarto

Es temporada de limpiar la casa y ahora que estamos encerrados tenemos más tiempo para hacerlo. Pero muchas mamás lo hacen solas, así que porqué no enseñarle e los niños a limpiar y acomodar sus juguetes y su ropa. Esta tarea está más difícil, pero si funciona quizá después hasta te pueden ayudar a limpiar el resto de la casa.

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6. Dibujar o Pintar

Creo que esta es una de la más básicas de las opciones. Todos tienen crayolas en su casa y libros de colorear o papel así que porqué no pasar un buen rato haciendo arte. Esto también puede ser relajante para los papás así que acompañen a sus hijos un rato y tomen un respiro.

Checa este link con unos formatos para dibujar con números:

7. Decorar Huevitos Para Pascua

La pascua se avecina y el que no podamos salir o quizá invitar a toda la familia a la casa no significa que no podamos celebrar. Muchos de ustedes ya habían empezado a guardar cascarones para ese día y ya tenían el confeti, así que porqué no comenzar a decorar. Aparte de entretener a los niños es una buena manera de olvidarse de todo lo negativo sucediendo en el mundo.

8. Salir a Jugar a El Patio

Salir a el sol es bueno para la salud especialmente la salud mental, así que porqué no sacar un balón y echarse un partido en el patio. Si tienen gises pueden salir a dibujar en la cochera, recuerden que el patio sigue siendo su casa y ahí sí pueden salir.

9. Hacer Figuras de Playdoh

Para aquellos que no saben la plastilina se puede hornear y hacerse dura. Y es muy divertido crear figuras personalizadas para uno mismo o para regalar después de la cuarentena. Si no tienen Playdoh en su casa aquí les voy a dejar el link de un video enseñando como pueden hacerla con harina, sal, y agua también tiene las direcciones para hornear sus figuras en la descripción.

10. Juegos de Mesa

Mi hermana y yo solíamos tener muchos juegos de mesa cuando éramos niñas porque era una de las únicas cosas que mi papá podía hacer con nosotras por su edad. Ahora que mi hermana tiene hijos estamos tratando de enseñarles a jugar todas las cosas que jugábamos de niñas, y aunque el dominó no fue muy popular jenga si lo fue. Pero recuerden si van a jugar monopoly es bajo su propio riesgo, porque ese juego nunca termina.

11. Dia de Spa

Para todos los que tienen niñas porque no un día de spa. Pueden pintarse las uñas o ponerse mascarillas faciales (busquen que sean apropiadas para niños). También pueden hacerse peinados y hasta maquillarse, ustedes deciden.

12. Playdates Virtuales

Por último un playdate virtual! Los niños no han visto a sus amigos en varios días y eso a de ser muy aburrido, así que porqué no contactar a las mamás de sus amigos decidir una actividad y hacer una videollamada. Los niños pueden sentir que están jugando con sus amigo aunque sea a distancia.

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Menciones Honorificas

  • Hacer burbujas
  • Fiestas de baile
  • Hacer un fuerte

¿Tienes algunas otras recomendaciones? Escríbelas en los comentarios abajo.

6 Recomendaciones Para Lidiar Con El Coronavirus

Con todo lo que está pasando en el mundo, no es difícil encontrar temas para escribir, pero creo que por el momento lo que más nos interesa a todos es estar informados de lo que está pasando con la pandemia del Coronavirus. Recientemente, Paginamexa publicó un artículo sobre los mitos y realidades del coronavirus (link abajo al final para que vayan a leerlo), así que decidí hablar sobre cómo pasar este tiempo de crisis. Una guía basada en recomendaciones de el CDC y doctores para ayudarnos a evitar la expansión virus.

1. Información

La información es muy importante, siempre y cuando venga de fuentes confiables. Muchas veces leemos algo en redes sociales y lo damos por hecho pero en situaciones como esta mucha gente aprovecha para sembrar pánico en la población. Si leemos algo que nos causa miedo es mejor acudir a la página del CDC o llamarlos directamente. No siempre se debe de creer todo lo que se ve, guardemos la calma y busquemos respuestas.

2. Seguir Indicaciones

Quizá las indicaciones de las autoridades suenan exageradas ahora, pero como solemos decir “es mejor prevenir que lamentar.” Quedarnos en casa, al menos que no nos sea posible, es la mejor manera de evitar contagios. Ya hemos visto casos en otros países donde por ignorar las indicaciones de las autoridades el virus se ha esparcido rápidamente, evitemos eso. Los médicos y el gobierno están intentando hacer su parte y a nosotros nos toca hacer la nuestra, hagamos caso a las recomendaciones por favor.

3. Estar Preparados

Estar preparados no significa comprar de más ni actuar como locos en las tiendas. Significa tener la suficiente comida, artículos de limpieza/personales, y medicamentos que nuestra familia vaya a requerir durante el tiempo que se nos indique durará la cuarentena.

4. Ser Conscientes

No es el momento de ser egoístas. A todos nos conviene que los demás también obtengan los artículos desinfectantes y comida que necesiten. De nada sirve que tu tengas veinte botellas de antibacterial si tu vecino no tiene ninguna y sigue expuesto al virus, de cualquier manera te puede contagiar. También tenemos que pensar en aquellos más vulnerables al COVID-19, los ancianos y personas con serias enfermedades crónicas como la diabetes y problemas del corazón, por ejemplo. Tenemos que ser humanos y pensar en los demás, es la única manera en la que podemos evitar que las cosas empeoren.

5. Desconectarse

Es bueno saber que está pasando en el mundo, pero el estrés que causa esta información puede tener efectos negativos en nuestro cuerpo. Demasiado estrés puede bajar nuestras defensas y dejar nuestro sistema inmunológico más expuesto a todo tipo de enfermedades. Desconectarse de vez en cuando puede ser beneficioso para nosotros en estos momentos. Busquen información de qué está sucediendo en la mañana, y quizás en la noche, pero durante el día ocupen su tiempo en otra cosa que no los vaya agobiar.

6. Relajarse y Vivir Sanamente

Se que no es fácil porque sufro de ansiedad y entiendo lo difícil que puede ser relajarse, pero cuando actúas basado en el pánico cometes muchos errores. Hay que tomar un momento para respirar y pensar fríamente, por nuestra comunidad y por nuestra salud. También tenemos que pensar en alimentarnos sanamente. Nuestro sistema inmunológico tiene que estar en buenas condiciones en estos momentos, y una buena alimentación y mantenerse bien hidratados son clave para que esto suceda. Mantenerse activo, aunque se dentro de su hogar, también es bueno.

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El miedo a lo desconocido y tanta desinformación puede causar pánico entre nosotros, pero debemos recordar que nuestra reacción a lo que está sucediendo es lo que decidirá si el virus sigue avanzando o logra ser controlado. Manténgase a salvo y eviten salir innecesariamente. Pensemos en las personas más vulnerables y no nos expongamos más.

Si quieren leer más al respecto, aquí hay algunos links que les interesarán:

Creciendo en Estados Unidos, Lejos de la Familia

Muchos mexicanos que vivimos en Estados Unidos estamos separados de nuestras familias por diversas circunstancias. La más común es la deportación, la segunda es la inmigración en sí. Pero por cualquier número de razones el punto es que de ambos lados de la frontera se encuentran niños creciendo sin sus padres y padres extrañando a sus hijos. Hoy les quiero hablar de mi experiencia creciendo separada de mi familia esperando y alguien se identifique o quiera compartir la suya.

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Nací en Pharr, Texas, una ciudad que limita con Reynosa Tamaulipas, la ciudad en la que reside mi familia, y donde felizmente pasé los primeros cinco años de mi vida, así como veranos y vacaciones escolares desde los seis a los dieciocho años.

Mi vida comienza a complicarse cuando mis padres decidieron que mi madre iba a dar a luz en los Estados Unidos. Su plan todo el tiempo fue que yo me fuera a vivir a México por el resto de mi vida, pero que tuviera la oportunidad de regresar a EU sin problema si así lo quisiera. Lamentablemente las cosas cambian. Fui criada en México aprendiendo a leer y escribir en español por parte de mi padre, quien se aseguró de que supiera que no importaba lo que sucediera, o si nací o no en Estados Unidos, primero que nada era Mexicana. En ese momento no entendía por qué era tan importante para mí recordarlo hasta que, en un cierto día mi madre me informó que me iba a mudar y que comenzaría a asistir a la escuela en Weslaco.

Una vez más, estaba confundida, no entendía por qué tenía que salir de mi casa, por qué no podía ir a la escuela con mi hermana, pero a la edad de cinco años no hay mucho que puedas hacer contra las decisiones de tus padres. Todavía recuerdo el día en que mi madre guardó mi ropa y mis juguetes y los tiró en la camioneta. Fue extraño ver todas las cosas que eran importantes para mi arrojadas descuidadamente en bolsas, me dolió. A la mañana siguiente, mi familia y yo tomamos la misma camioneta y nos dirigimos hacia Weslaco, Texas.

Había cruzado el Puente Internacional Pharr-Reynosa muchas veces antes, pero esta vez fue diferente. Las coloridas mariposas en tonos de naranja, verde y azul que decoran el frente de la estructura de concreto, las mismas que una vez encontré lindas y divertidas, parecían mirarme como burlándose de mi miseria. Sus ojos brillantes ya no eran divertidos, sino amenazantes. Durante casi una hora sollocé silenciosamente, asustada de la vida que me esperaba al otro lado de ese puente, asustada de lo desconocido, de una vida que no quería.

Acostumbrarme a Weslaco no fue fácil. Todo era tan diferente. No había niños corriendo en la calle jugando “los colores” o fútbol. De repente me sentí tan sola y encerrada. Pero no duró mucho, ya que solo una semana y media más tarde me inscribieron en pre-kinder. La escuela realmente no ayudó, me encontraba sentada sola la mayor parte del tiempo porque no podía hablar inglés, escuchaba a los niños reír y hablar sobre cosas que no podía entender y me sentía tan perdida. Las únicas personas con las que podía hablar eran las señoras de la cafetería durante el desayuno, e incluso ellas parecían desinteresadas. A medida que me sumergía en mi nuevo entorno, me acostumbré a luchar para seguir instrucciones simples, me acostumbré a que me llamaran “the mexican girl”, me acostumbré a ser diferente.

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Durante muchos años tuve que vivir con una mamá de medio tiempo y viendo a mi papá y a mi hermana solo los domingos. Era como saber que tenía una familia propia pero aún así sentirme huérfana. La Pascua era muy difícil para mí porque todos vestían a su familia de cierto color y hacían juegos familia contra familia pero yo siempre estaba sola. Era la chicle de mi tía y mi primo. Mis compañeros en la escuela pensaban que yo no tenía papá porque nunca asistía a las asambleas o shows escolares. Por mucho tiempo odié a mis papás los culpe por mi soledad los culpe por la manera en la que todos me veían cuando ninguno de mis padres me acompañaba a la escuela, con lástima. Cuando mi tía me decía gorda o me decía tonta y no tenía quien me defendiera me preguntaba porque se deshicieron de mi. Yo entendía que me habían mandado a EU por mi bien pero mi educación y el idioma no eran importantes para mí, yo solo quería estar con mi familia yo ya no quería estar sola.

Pero el tiempo pasa, haces amigos, cambias de escuela y todo se acomoda. En tres años estaba hablando Inglés y me acostumbré a pasar más tiempo jugando adentro. Para los 12 años ya no veía mi vida en otra parte que no fuera EU. Y aún seguía sintiendo ansiedad cuando mis papás se regresaban a Reynosa los domingos por la noche, pero ya no me vomitaba como cuando estaba chiquita. Estaba sola en mi casa pero en la escuela tenía con quien platicar, todas mi amigas hablaban español y mi mejor amiga era de Veracruz así que ella sabía lo que era ser “the mexican girl.”

Para los 16 estaba agradecida por la decisión de mis padres. Yo veía como batallaban para pagar la universidad de mi hermana y los gastos de la casa y pensaba “conmigo no tienen ese problema porque no tienen que pagar nada.” Aparte, crecí siendo muy independiente porque no los tuve conmigo constantemente, así que mientras otros necesitaban que los ayudaran en todo, yo solo hacia las cosas que me parecían adecuadas. Creo que el estar alejada de ellos me hizo apreciar el tiempo juntos más. Yo veo que mi hermana tiene muchos rencores pero yo solo trato de recordar lo mejor de mi infancia.

Conforme fui creciendo me di cuenta que para ellos también tuvo que ser difícil dejar a su hija menor ir, que ellos también se han de haber sentido culpables cuando no podían asistir a algo. Aprendí que los padres solo intentan hacer lo mejor que pueden y aunque se equivoquen no es mal intencionado.

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Cuando pienso en mi niñez la mayoría de mis recuerdos son felices. Nunca me hicieron sentir menos, yo era la que veía las cosas así. Mis papás me facilitaron mucho las cosas con la decisión de mandarme a EU y ahora me es claro. Creo que es fascinante cómo nuestra perspectiva cambia con la edad. Ahora que soy una adulta me siento mal por haber culpado a mis padres por separarme de la familia y sé que me perdí de mucho pero también viví mucho con ellos, tuve lo mejor de los dos mundos. Hay veces que todavía digo “todo hubiera sido diferente si hubiera vivido con mi familia”… y quizás sí, pero al final del día amo la persona que soy ahora y ella no existiría si no hubiera vivido la vida que viví.

¿Tienen alguna historia similar creciendo en los Estados Unidos? Díganos en los comentarios abajo.

Cinco Cosas Que, Según Mi Familia, Me Hacen Gringa

Si algo tenemos los Mexicanos es orgullo, y aunque hallamos nacido en Estados Unidos nadie nos va a decir que no somos bien Mexicanos. Aunque eso no quiere decir que nuestros familiares no trataran de hacernos pensar lo contrario. A todos en algún momento nos han llamado pochos, o hasta gringos, cuando visitamos a la familia en México.

Yo crecí en México así que admito siempre me he sentido súper Mexicana, pero resulta que mi familia y amigos tenían otras opiniones. Les pregunté a mis amigos y familiares si yo hacia algo que les hiciera pensar “wow Gaby si es gringa” y las siguientes son cinco cosas que, según ellos, me hacen ver muy americana:

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Mi forma de vestir

La primera es mi forma de vestir. Yo también e notado que la mayoría de las mujeres, especialmente de mi edad, visten diferente para salir. Casi siempre la veo en jeans y maquilladas, muy tapadas. A mi me encanta estar cómoda y odio tener calor, así que no hay día que no me encuentren en shorts de mezclilla y una playera sin chiste. De vez en cuando sí me arreglo, porque amo el maquillaje y la ropa, pero solo en situaciones que lo ameriten. Las apariencias no son lo más importante para mi, pero estar a gusto si.

Cómo saludo

No me gusta saludar. Todos sabemos que México es de esos países que no conocen el espacio personal y todos te saludan de abrazo y beso. En Monterrey esto es todavía más común, pero a mi no me gusta. En mi defensa sí saludo, y no soy una arrogante, es solo que soy muy fan del contacto físico, porque tengo trastorno obsesivo compulsivo. Aparte si lo piensan es muy raro abrazar y besar a personas que aveces son unos extraños.

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Mi sinceridad

Tratar a la gente por igual. Mi mamá antes se moría de la pena conmigo, porque aunque use el usted y no insulte a las personas, si tengo una tendencia a decir lo que pienso frente a quien sea. Normalmente yo veo que cuando personas mayores están presentes la gente mide muchos sus palabras para no ser juzgados, yo no lo puedo hacer. Siempre digo incoherencia tras incoherencia y trato a todos por igual con el mismo respeto, porque al final del día todos somo humanos y lo merecemos. Y de hecho, aunque mi mamá lo odie, la mayoría de la personas me agradecen ser tan sincera y se divierten mucho con las cosas que digo, así que no veo porque cambiar.

No pido permiso

Nunca he pedido permiso. Esta vino de mi mejor amiga que es de Chiapas. Ella dijo que le sorprende que ni de chavita le pidiera permiso a mis papás. Hace ya varios años soy una adulta así que pedir permiso no viene al caso. Pero yo ni de niña pedía permiso y eso es muy raro en una casa latina. En mi defensa crecí siendo muy independiente y muy consciente porque mis papás me dejaron con mi tía desde los 5 años, esa va a ser otra historia. Cuando no tienes a una persona constantemente cuidándote aprendes a valerte por ti misma y a tomar decisiones, así que el hecho de pedir opiniones siempre me fue muy bizarro. Pero que no cunda el pánico porque de todos mis hermanos fui la que menos problemas dio y soy la más centrada la que más medita sus decisiones.

Mi manejo del estrés

La última también viene de mi amiga, y es el hecho que las cosas oficiales como papeleo del trabajo o la escuela no me estresan. La verdad creo que tiene mucho que ver con lo que ya mencioné, el hecho que estoy acostumbrada a hacer las cosas sola. He visto que mi hermana hace todo su papeleo con tiempo y tiene que juntar mil cosas. Yo hago cosa por cosa y muchas veces dejo todo a último momento porque se que lo voy a hacer de cualquier manera. No es algo que me haga sentir presionada de ninguna forma, aunque sí tiendo a ser medio relajada porque hay cosas más importantes en que pensar.

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Esta es mi lista de 5 cosas que, según mi familia, me hacen algo gringa. ¿Pero estoy más interesada en que es lo que opina su familia de ustedes, o que cosas hacen que los dejan de a seis? Dime en los comentarios. Y recuerden todos somos tan Mexicanos de cualquier manera.

Mi Historia es una Entre Muchas. No Más Niños Abusados!

Este artículo es muy personal. Es una historia que no pensé estar lista para compartir aún, pero con todo lo que está pasando a nuestro alrededor creo que es muy importante contar. Creo que como Mexicanos estamos acostumbrados a callar las cosas que nos hacen daño, a evadir los temas que nos incomodan, pero son otros tiempos y estamos en todo nuestro derecho de hablar y de pelear contra los abusos. Como mujeres nos enseñan a ser sumisas. Si alguien te hace algo, no lo cuentes porque a la que van a tachar de mil cosas va a ser a tí. La que tiene la culpa vas a ser tú, que si porque te vistes de cierta manera, o porque sales a tales horas, hasta por como hablas.

Pero cada que escucho a alguien decir estas cosas me quedo pensando en las miles de niñas, y niños, que son abusados diario en México. ¿Qué hicieron esos niños para merecer eso? ¿Estaban vestidos de una manera inapropiada o actuando de una manera que invitara a alguien a hacerles daño? La respuesta es no, todos esos niños estaban siendo niños, actuando como niños no haciéndole daño a nadie. ¿Porque es tan difícil responsabilizar a las personas que se lo merecen?

Y lo peor de todo no es solo el hecho de que las personas culpables no sean llevadas ante la justicia. Lo peor es que, como mencioné antes, a las víctimas se les hace callar. Antes de que digan que no es cierto, piensen en todas esas mujeres que han salido recientemente a contar lo que les pasó. A todas se les ha juzgado, se les llama mentirosas, se dice “¿porque hasta ahorita, porque no antes?” Las acusan, sin saber lo difícil que es aceptar que pasaste por algo así y después de aceptarlo perder el miedo a decirlo. Yo no conté mi historia hasta los 18 años, 11 años después de que fuera abusada.

“Yo no conté mi historia hasta los 18 años, 11 años después de que fuera abusada.”

Todo pasó cuando yo tenía 7 años. El año anterior me habían prescrito lentes y era mi obsesión ver todos los estilos de lentes que habían para niñas. Así que un día, mientras mis papás y mi hermana estaban dentro de una óptica con mi abuela, yo me salí a ver las vitrinas. Sí le avisé a mis padres donde iba a estar, pero eran otros tiempos y no había tanto miedo de dejar a un niño estar sólo en la banqueta. Mientras yo admiraba los lentes vi acercarse a un hombre. Estaba en una calle pública, había más gente caminando por ahí y nunca pensé que me fuera a pasar nada… me equivoqué.

Mi mente ha bloqueado lo que sea que susurró a mi oído cuando se paró detrás de mí, pero nunca voy a olvidar que puso una de sus manos en mi hombro mientras la otra la metió debajo de mi falda. Todo fue muy rápido, me tocó ahí en la calle y yo me quedé petrificada. Pero así como llegó se fue, no me dio tiempo de gritar no tuve tiempo de pedir ayuda, no se si alguien lo vio o no pero nadie hizo nada. Cuando regresé en mi me dirigí hacia dentro con mi familia y me quede callada. Por 11 años me quedé callada. Me callé por varias razones. La primera para no angustiar a mis padres, yo no quería que mis papás sintieran que me fallaron o que no me cuidaron bien, porque no fue su culpa. También sentía que yo no tenía derecho a quejarme porque habían personas a las que violaban y mataban y a mi solo me habían tocado, qué derecho tenía yo de llorar cuando no fue tan grave. Y a los 7 años entendía que no iban a hacer nada, que si íbamos con las autoridades dirían que lo inventé, que no había pruebas, que nunca darían con el culpable.

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Por años me hice creer que eso no me había afectado, que era más fuerte que mis traumas. Me dije a mi misma que no le iba a dar el poder a ese hombre de seguir haciéndome daño y arruinando mi vida. Pero nada es tan fácil. No puedo ver casos de niños abusados en la televisión porque me dan ataques de ansiedad, no puedo ver a un hombre acercarse a mis sobrinos sin asumir que les va a hacer daño, por años no tuve amigos del sexo opuesto porque no podía ni hablar con los hombres y menos dejar que se me acercarán. Las cicatrices que quedaron en mi no son físicas pero son muy obvias cuando pones atención. Mentalmente nunca he sido cien por ciento la misma. No sé como dejar que me quieran, ni cómo demostrar que se querer, porque vivo a la defensiva en todo momento.

Pero algo bueno salió de todo esto: la conciencia. El saber que esto pasa a diario y el querer hacer algo al respecto. El no querer ver a ningún otro niño o mujer ser lastimado, porque nadie se merece ese martirio. Porque aunque no los maten físicamente, matan su espíritu y no estoy dispuesta a ver otra luz apagada.

“Es hora de decirles a todas las víctimas de abuso que deben hablar, hacerlos sentir seguros para que puedan recibir la justicia que se merecen.”

Es hora de decirles a todas las víctimas de abuso que deben hablar, hacerlos sentir seguros para que puedan recibir la justicia que se merecen. Crear un vínculo de confianza con nuestros niños para que sepan que no están solos, que si alguien los acosa o se portan de alguna manera inapropiada con ellos, vamos a estar de su lado. Ya no hay que callar las cosas que nos incomodan porque por eso estamos como estamos, porque nunca ha habido consecuencias. Los Mexicanos somos muy unidos para lo que queremos, pero hay cosas que no queremos cambiar para poder progresar, y creo que la mentalidad que tenemos para con estas cosas es una de ellas.

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Así que les ruego dejen de preguntarse qué harían las personas para merecer lo que les pasó, porque la respuesta es nada. Las personas que vemos en la calle están peleando una batalla constante y el mundo debería de ayudarlos y apoyarlos no hacerlos sentir culpables. Enseñemosle a las niñas y a los niños a levantar la voz para que podamos hacer algo por ellos y que no crezcan con traumas que les eviten conseguir la felicidad. No le restemos importancia a las situaciones de unos comparándolas con las de otros, porque todas son importantes. Unamos fuerzas para decir ya basta a este tipo de abuso, porque ya no deberíamos despertar con la noticia de que se encontró otro cuerpo sin vida, o que otra persona está desaparecida. Este es un problema de todos, y tenemos que hacer algo.

Visitando Mi Ciudad Favorita: Monterrey

Bienvenidos a otro episodio más de ciudades que me enamoran. Hoy le toca el turno a mi ciudad favorita, y no solo porque mi familia vive aquí, Monterrey. La sultana del norte, la ciudad de las montañas, la capital industrial de México, como sea que la conozcas, Monterrey es una ciudad que no te puedes quedar sin visitar. Siendo la capital del estado y la ciudad más poblada del mismo, con más de 4 millones de habitantes, ten por seguro que vas a encontrar algo que hacer durante tu visita. Monterrey es parte de la zona metropolitana de Monterrey, la cual es formada por la capital y once otros municipios, convirtiéndola en la tercera metrópoli más poblada del país después de CDMX y Guadalajara.

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Una de las razones por la cual amo esta ciudad es porque perfectamente combina lo histórico con lo moderno. Si visitas el centro de la ciudad vas a ver casas y edificios de época colonial, pero en cuanto cruzas la montaña hacia el sur de la ciudad verás edificios modernos con ventanales que por la noche reflejan las luces de la ciudad. Otro aspecto que amo de Monterrey es la manera en la cual á incorporado a la naturaleza de la región en su entorno industrial, entre los edificios y casas que poco a poco van trepando las montañas puedes encontrar reservas natural que los regios visitan para ejercitarse y pasar un rato en familia. Pero ahora sí empecemos con mi lista de lugares para visitar:

Museos

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Monterrey cuenta con varios museos, tres de ellos enfocados en la historia nacional, regional, y local: El Museo de Arquitectura, el Museo del Noreste, y el Museo del Palacio. Los primeros dos mencionados son un ejemplo de la arquitectura contemporánea de la ciudad mientras que el tercero presume de una arquitectura neoclásica. Para los amantes del arte está el Museo de Arte Contemporáneo, mejor conocido como el Marco, el cual promociona el arte contemporáneo internacional con interés especial en las artes visuales latinoamericanas. El Museo del Acero Horno 3 que se encuentra en el Parque Fundidora se encarga de fomentar las ciencias y tecnología, y educa a los visitantes sobre la historia de la industria acerera en México.

Parques y Plazas

La Macroplaza localizada en el centro de la ciudad es una de las plazas públicas más grandes del mundo. De noche puedes observar el láser que emana del faro de comercio, una torre de color naranja que cuenta con 70 metros de altura. También podrás visitar y tomarte fotos en la Fuente de Neptuno, que se encuentra al norte de la macroplaza.

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Cruzando la calle se encuentra el Paseo Santa Lucía, un río artificial que puedes recorrer en un bote o a pie. El río te lleva desde el Museo de Historia Mexicana hasta Parque Fundidora. Al lado del río se encuentran varios restaurantes y cafés donde puedes parar a tomar un refrigerio o solo a sentarte y disfrutar de la vista. No se te olvide tomarte una foto con el Cerro de La Silla ya que desde cualquier parte del río puedes disfrutar perfectamente del emblema más representativo de la ciudad. Si visitas en épocas decembrinas puedes gozar de luztopia, un espectáculo de luces que se lleva acabo cada año a lo largo del río.

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Uno de mis lugares favoritos para pasar un domingo en familia es Parque Fundidora. Lo que algún día fue una fundidora de fierro y acero hoy es un parque con espacios dedicados al desarrollo de actividades culturales. El parque también cuenta con amplias áreas verdes donde la gente puede jugar futbol o andar en bicicleta. Para los más pequeños hay juegos distribuidos por casi todo el parque. Fundidora es hogar del Museo del Acero Horno 3 mencionado previamente.

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Para los amantes de la naturaleza está el Parque Ecológico el Chipinque, el Parque la Huasteca, y la Cola de Caballo. Como ya les platiqué de la Cola de Caballo en un blog anterior hoy nos enfocaremos en los primeros dos parques. El cerro de Chipinque se expande a tres municipalidades de la zona metropolitana de Monterrey: Monterrey, San Pedro Garza García, y Santa Catarina. El parque es una área restringida de más de mil hectáreas en el cual se pueden realizar diversas prácticas al aire libre. El senderismo, ciclismo, observación de aves y mariposas entre otras cosas. Si no eres una persona muy atlética también puedes subir en auto y disfrutar de un picnic siempre y cuando no enciendas fuego en el parque. También cuenta con varios miradores desde los cuales puedes disfrutar de toda la ciudad y tomar unas muy buenas fotos. En el municipio de Santa Catarina se encuentra el Parque la Huasteca. Al igual que en el Chipinque, el parque se presta para deportes como el senderismo y ciclismo pero para los que les gustan las cosas más fuertes también pueden escalar las montañas. Disfrutar de las montañas en la huasteca es una experiencia única. El estar rodeado de estas rocas majestuosas te hace sentir lo pequeño que eres a comparación de lo que ofrece la naturaleza.

Niños

Photo by Gabriela Montfort

La mayoría de las cosas que he mencionado anteriormente son cosas que puedes hacer con niños. Pero si buscas algo más específico, existen varios parques de diversiones en Monterrey. Bosque Mágico, Loroaventura, y Plaza Sesamo entre otros. Pero hay un parque que siento todos deberían visitar aunque solo sea una vez, Bioparque Estrella. Bioparque Estrella es una reserva natural que se expande más de 300 hectáreas, en ella viven más de 50 especies de animales provenientes de todos los continentes. La atracción principal del parque es un safari en el cual te subes a un camión y das un recorrido durante el que puedes alimentar a los animales que pasean libremente por una área cercada del parque. También cuentan con zonas de petting zoo y un teatro en el cual los animales dan la función. Un chapoteadero, una zona de dinosaurios, y varios juegos aseguran que tendrás varias horas de diversión.

Noches

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Las noches en Monterrey también son muy divertidas, ya sea que visitas uno de los muchos restaurantes de moda en la ciudad o disfrutas de un concierto en la Arena Monterrey. Pero lo más divertido es visitar el famoso Barrio Antiguo. Barrio Antiguo es un lugar muy bonito para visitar durante el día, con sus calles de piedra y edificios erigidos circa el siglo XIX, pero de noche es el mejor lugar para tomar una copa y bailar. Decenas de bares y restaurantes alinean las calles, música de todo tipo emana de estos para que tengas de donde escoger. En barrio todos encuentran algo que les va a gustar, eso es casi seguro. Mi lugar favorito para relajarme y tomarme una cerveza con amigos es Almacen 42, donde por cierto también tienen deliciosa comida.

Gastronomía

Photo by Gabriela Montfort

Monterrey es muy conocido por sus carnes asadas, y con justa razón, pero el cabrito es el platillo típico de la región. Hay miles de lugares donde puedes degustar de este platillo pero lo más tradicional es el famoso Rey del Cabrito. Para los que quieren algo diferente o no son muy carnívoros Monterrey cuenta con varios cafés súper eclécticos, mi favorito es el Trece Lunas y el platillo a pedir los chilaquiles ya ustedes decidan si verdes o rojos. Admito que aunque yo sí soy carnívora mi lugar favorito para comer es un restaurante que se especializa en menudo y pozole llamado Menudo Don Luis, no sé si es el ambiente o la decoración pero ese es el mejor pozole que he probado se los prometo. Ya para terminar, siempre es bueno llevar un recuerdito de vuelta a casa, y nada mejor que un dulce típico de la región. Las glorias son un dulce típico de Linares N.L. elaboradas con leche quemada, y son una delicia, cremocitas y no muy empalagosas. No se como más describirlas, sólo se que son de mis dulces típicos favoritos y las tienen que probar. Son muy fáciles de encontrar en cualquier tienda, solo busquen la envoltura roja.

Espero y les allá gustado mi pequeño guía de mi ciudad favorita, y que los que aún no la han visitado se den una vuelta. Monterrey es una ciudad muy dinámica y espero los enamore a ustedes también.

Si crees que me ha faltado mencionar algo de Monterrey, por favor dímelo en los comentarios abajo.

Batallando el Prejuicio de “La Tia Solterona”

La mayoría de nosotros tenemos esa tía que nunca se a casado, la solterona que todos tachan de borracha e irresponsable. Lo que nunca imaginamos es que muchas de nosotras nos convertiríamos en esa tía, por lo menos yo nunca lo pensé. Este año voy a cumplir 27 años, y en esos 27 años nunca e tenido una relación, y si soy completamente honesta no es algo que me haga falta. Pero aunque yo esté feliz así, mi familia no lo esta.

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Las mujeres, especialmente la latinas, siempre hemos tenido la presión de la sociedad y de nuestras familias de seguir un plan previamente estipulado, por quién sabe quién, en el que una tiene que encontrar pareja a cierta edad, casarse a cierta edad, y tener hijos a cierta edad. Muchas de nosotras nos lo hemos tomado tan a pecho que dejamos a un lado nuestra identidad, se nos olvida que tenemos sueños e intereses propios porque cada año que pasa “se nos está acabando el tiempo.

Yo solía ser de las personas que tenía todo un plan. Para los 28 ya estaría teniendo a mi primer hijo después de 3 años de matrimonio, y pues no. Cada que cumplía años y seguía sola me estresaba pensando en lo horrible que iba a ser llegar sola a todos los eventos. Después decía “¿que estaré haciendo mal? De seguro es por gorda o porque no soy muy sumisa. Como yo no soy bonita como mi hermana.” Habían esas personas que me decían “es que tienes que ser menos brusca no digas todo lo que se te ocurre, deja de salir de la casa desarreglada” y me preguntaba si estaba mal tener mi propia manera de pensar y ser honesta y dar mis opiniones.

Habían esas personas que me decían “es que tienes que ser menos brusca no digas todo lo que se te ocurre, deja de salir de la casa desarreglada”

Pero a los 17 años pasó algo que me hizo ver que yo no era el problema. Estaba en mi clase de francés y un amigo estaba jugando con mi mejor amiga entonces ella le dijo “aish! porque siempre son así conmigo y a Gaby no le dicen nada” a lo que él contestó “Gaby nos intimida, porque es de las que sí saben lo que quiere.” Con esa frase me di cuenta que el problema era que la gente no estaba lista para aceptar que hay mujeres de personalidad fuerte, saber lo que quieres y hablar abiertamente de ello no es algo negativo pero sí inesperado porque nos educan para ser sumisas y aceptar todo. Yo nunca hice nada para intimidar a nadie solo decía lo que quería cuando quería, pero eso los asustaba.

Desde ese día empecé a escuchar lo positivo que la gente decía de mí: que era inteligente, chistosa, algunos hasta decían que era bonita. Admito que cuando cumplí 22 años y seguía sola volví a caer en la idea de que estaba haciendo algo mal, pero luego empecé a salir a citas y había veces que decían “wow, tu quieres hacer muchas cosas y pláticas muy padre” y después me dejaban de hablar. Me di cuenta que era intimidante para ciertas personas estar con alguien que no tiene planes de casarse o tener hijos o depender de nadie.

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Ahora en día hay más y más mujeres que son independientes que están más enfocadas en tener una carrera, en estudiar, en ser emprendedoras y siento que son un gran ejemplo para muchas niñas y adolescentes. Pero aún así siguen habiendo personas que juzgan a esas mujeres, que las presionan para que busquen pareja y que tengan hijos “porque luego te vas a morir sola.” Y si no quieren pareja e hijos aseguran que algo está mal con ellas o que son lesbianas, como si eso fuera impedimento para tener una familia.

Hace algunas semana fui a la premier de Mujercitas y salí de la sala muy feliz, no solo porque la película habla de la hermandad y de seguir tus sueños, pero porque demuestra que las mujeres somos seres independientes con gustos diferentes y sueños diferentes que no son menos válidos unos que otros. Cada una de las hermanas sabía el camino que quería recorrer y así lo hicieron. Meg soñaba con formar una familia y tener una vida tranquila mientras que Jo quería ser una gran escritora y valerse por sí misma.

“Hay mujeres que quieren casarse y formar una familia, hay otras que quizá solo quieren hijos pero no casarse, hay mujeres que quieren tener su propio negocio y ser empresarias, y hay mujeres que quieren viajar por el mundo sin dar explicaciones a nadie.”

La vida real es así, hay mujeres que quieren casarse y formar una familia, hay otras que quizá solo quieren hijos pero no casarse, hay mujeres que quieren tener su propio negocio y ser empresarias, y hay mujeres que quieren viajar por el mundo sin dar explicaciones a nadie. Y todas somos importantes, todas tenemos el derecho a seguir el rumbo que queremos sin ser criticadas. Las amas de casa no son más tontas que las demás, y las profesionistas no son más frías y cortantes. Tampoco es imposible lograr un balance entre tu profesión y tu familia y no deberían las mujeres sentirse obligadas a elegir una cosa o la otra.

Tampoco deberíamos de sentirnos presionadas por lograr nuestras metas en los tiempos de alguien más. Si nos vamos a casar algún día es porque vamos a conocer a alguien que valga la pena. No tenemos que conformarnos con algo que no queremos. Y si inicias una carrera y te tardas en llegar a tu meta no quiere decir que fracasaste y que tienes que dejarlo ir.

A lo mejor algunos van a tener problemas con este artículo, pero siento que son cosas que tenemos que tener presentes. Aparte quiero que las mujeres entiendan que tienen opciones que sus sueños valen la pena. Y para las tías solteronas este 14 de febrero enfoquemos en nosotras, en ser mejores mujeres en crecer como personas. Salgan al cine,vayan a cenar, dense un regalo. Entiendan que no es necesario que alguien más las ame para sentirse amadas, empecemos por amarnos a nosotras mismas.

Mi Sentimiento de Culpa por Vivir en Estados Unidos

Siempre he escuchado hablar de la culpa que sienten las personas que dejan a sus familias atrás para buscar más oportunidades en Estados Unidos. Yo no deje a mi familia por voluntad propia así que estando más joven no me percataba de lo horrible que era ese sentimiento de culpa, pero conforme ha pasado el tiempo me he dado cuenta que es algo angustiante y doloroso.

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Yo viví con mi familia en Reynosa,Tamaulipas hasta cumplir cinco años, a esa edad mis padres me mandaron a vivir con mi tia en Texas. Durante las vacaciones volvía a México con mi familia y todo era mágico hasta que llegaba el día en el que tenía que regresar. Recuerdo sentirme desconsolada y abandonada, era tan intenso que me daban ataques de ansiedad cada que tenía que volver. Y así fue mi vida hasta que cumplí como catorce años. A esa edad sales con tus amigos tienes actividades extracurriculares en la escuela que te entretienen y ya no sientes la necesidad de estar siempre con tu familia. Pero justo cuando pensé que todo había pasado mi papá se enfermó de cáncer y mi mundo dio un giro, tenía diecisiete años más o menos así que ya tenía más conciencia de lo que esto significaba.

Quería pasar cada segundo posible con mi papá y de ahí fue que nació este sentimiento de culpa, el dolor que sentía antes al dejar a mi familia cambió y se hizo más fuerte. Cuando era pequeña el dolor era un dolor egoísta, solo porque yo necesitaba a mis padres y los quería conmigo, pero el dolor que sentía ahora era por no poder estar ahí para ellos apoyándolos, ayudando a cuidar a mi papá como lo hacía mi hermana. Mi papá falleció un mes después de mi graduación de la high school, yo no estuve ahí. Nunca he sido de las personas que vive con arrepentimientos, la vida es lo que es y todos tomamos decisiones para bien o para mal, pero el no estar ahí cuando falleció ha sido la culpa más grande que he sentido jamás. La tristeza de no haberle podido decir cuánto lo amo una vez más me sigue torturando hasta el día de hoy.

Desde ese día me aferré a estar con la familia que me queda, pero no siempre es fácil. Aunque soy bastante emocional también soy muy razonable y yo sabía que sería más fácil estudiar la universidad en Estados Unidos. Sería más fácil obtener ayuda financiera para que mi mamá no tuviera que preocuparse por nada. Mi idea era terminar y regresar a México, pero las cosas cambian. Mi hermana se casó y tuvo dos hijos y yo me tardé más de lo pensado en terminar. Aparte, sales de la universidad y tienes que empezar a pagar deudas estudiantiles, y me empecé a sentir atada.

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El pasar tiempo en México se empezó a volver más difícil y con eso incrementó el sentimiento de culpabilidad. Culpabilidad por no pasar mucho tiempo con los niños, por no poder ayudarle más a mi hermana, por sentir que mi mamá tiene que estar viajando mucho. Y ese sentimiento empeora cada vez que mi hermana me dice que se siente sola o cuando mi sobrino me pregunta cuando voy a jugar con él. Pero también pienso, si dejo todo y me voy no voy a encontrar un trabajo que me pague lo suficiente para pagar mis deudas y tendría que vivir con mi hermana dependiendo de ella y no quisiera incomodar a nadie. Quiero ganar bien para ayudar a mi mamá para quizá ayudar a mi hermano que trabaja mucho y gana poco, tengo culpa de ser una carga y no alguien útil.

Una gran culpa también es el hecho de no visitar la tumba de mi papá, mi hermana vive en Monterrey y yo en Estados Unidos así que mi mamá va y viene de un lado a otro y siento que hemos abandonado a mi papá en Reynosa y no puedo con eso. Muchos dirán que mis culpas se pueden resolver fácilmente o con el tiempo, y estoy de acuerdo, pero mi historia es una de muchas.

Cuando pensé en esto pensé en los hijos ciudadanos de inmigrantes deportados que quizá visitan a sus padres pero luego los tienen que dejar porque sus vidas están hechas en otro país, y porque si los quieren ayudar es más conveniente hacerlo desde Estados Unidos. El dolor de saber que quieres estar ahí para ellos físicamente pero para ayudarlos tienes que dejarlos es muy fuerte. Y cada que pienso en el hecho de que yo puedo ir y venir me siento culpable por quejarme sabiendo que hay personas que llevan años sin ver a sus seres queridos o visitar sus hogares. También pienso en todos esos padres que toman la decisión de dejar a sus hijos por darles un mejor futuro, los juzgamos porque vemos el dolor de los niños pero ahora entiendo el dolor tan grande que tienen que estar pasando los padres.

Creo que los seres humanos por naturaleza sentimos que nunca estamos haciendo lo suficiente pero en realidad ¿qué es lo suficiente? No podemos estar en todo aunque así lo quisiéramos, muchas veces la culpa nos hace creer que estamos mal pero al final del día no hay nada que no requiera algo de sacrificio. Pero también entiendo que lidiar con esa culpa es difícil. Ahora que soy mayor, recuerdo que mi papá me llamaba todas las noches sin falta para preguntar como me fue y para darme la bendición. De niña no lo meditaba mucho, era solo una costumbre. Pero hoy empiezo a ver que mi papá buscaba su propia manera de aliviar su culpa, quería que yo supiera que me amaba que estaba ahí cuando lo necesitara, y no sé si le funciono pero a mi me hacía muy feliz.

No sé exactamente como aliviar este sentimiento en todos ustedes, si es que lo tienen, porque todos somos diferentes. Pero creo que el método de mi papá era muy bueno, ahora en día es más fácil comunicarse, es más sencillo conversar con personas que están en otras partes del mundo. Lo importante es hacerle sentir a nuestros familiares que los amamos que no los hemos olvidado, creo que nos fijamos mucho en lo material que olvidamos lo importante que es el afecto. Y el saber que no les estamos dando amor es lo que más pesa.

Espero y este año puedan todos pasar más tiempo con sus seres queridos. Pero si no es así, espero que por lo menos puedan hacerles sentir que los aman, qué aún a distancia están juntos. Yo por mi parte intentaré estar más presente cuando me llama mi familia, y trataré de dejar ir lo que ya no puedo cambiar. Espero y también encuentren la solución a esa pena porque necesitamos un mundo más feliz y lleno de amor.

Conoce los Orígenes de el Día de la Candelaria

Ha llegado un día muy esperado por muchos, bueno por aquellos que no sacaron el niño dios en la rosca del día de reyes, el día de la Candelaria. El día de la Candelaria se festeja el 2 de febrero. Durante este día se celebra la purificación de la virgen y aquellos que pusieron un nacimiento visten al el niño Dios y lo llevan a la iglesia a ser bendecido. Esta fecha es muy conocida por ser el día de los tamales, ya que a las personas que les tocó el niño Dios el 6 de enero, en la rosca, deben organizar una tamaliza. ¿Pero cuál es la razón por la cual comemos tamales ese día y de dónde se origina el día de la Candelaria?

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La virgen solía ser la protagonista de esta festividad ya que, según antropólogos, el 2 de febrero se cumplían exactamente cuarenta días después de el nacimiento de Jesús, por lo cual en esta fecha, ya cumplida su cuarentena, la virgen acudió a la iglesia para ser purificada y dar gracias a Dios por la llegada de Jesús. Es dicho que María llevó candelas a la iglesia en este día para ser bendecidas y por muchos años esa fue la tradición, la gente acudía tal cual María para agradecer a Dios por la luz que Jesús trajo a la humanidad. 

En México, según el historiador Arturo Cardoso, el festejo del día de la Candelaria deriba de la combinación entre la cultura prehispánica, católica y judía y ha sido alterado con el tiempo. El 80% de los mexicanos somos católicos y sabemos que todos estos festejos llevan una gran influencia de esta religión y la cultura que va con ella. Pero el día de la Candelaria cuenta principalmente con la influencia judía. En la cultura judía se encuentra el libro de Vaikrá, en el cual se indica que las mujeres a los cuarenta días de dar a luz tienen que asistir a la iglesia a purificarse y dar gracias con una paloma, la paloma con el tiempo se convirtió en candela y de ahí nace el día de la Candelaria.

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De la influencia prehispánica llega la tradición de comer tamales. El 2 de febrero marcaba el inicio de la temporada de siembra en México. En este día se llevaba a bendecir el maíz que se sembraria como tributo a los dioses Chachitlicuetl y Tláloc. En la época del virreinato y con la evangelización de los pueblos indígenas estas tradiciones se juntaron y la costumbre de bendecir el maíz cambió a comer tamales. 

Hoy en día el día de la Candelaria se celebra de dos formas: la primera es con una procesión que se acompaña con música y pirotecnia que sirve para venerar a la virgen. La segunda consiste en que los creyentes acuden a la iglesia a presentar a sus niños Dios a ser bendecidos. Los niños deben de ir vestidos en distintos y vistosos atuendos. Después de la misa invitan a los vecinos a asistir a sus casas a degustar de unos deliciosos tamales, ofrecidos comúnmente por las personas que el 6 de enero sacaron a él niño en la rosca.

El día de la Candelaria es un día lleno de fe y buena comida que los Mexicanos nunca dejaran morir.